La CEO llegó a nuestra redacción, previo a los tiempos de aislamiento, para compartir momentos cruciales de su carrera. Supimos, por ejemplo, que su formación como Ingeniera Industrial en la Universidad de Lima, su ciudad natal, siempre la orientó al mercadeo, pero tras más de dos décadas de trayectoria, reconoce que su aprendizaje ha nacido de la riqueza cultural de los países en los que ha vivido. A los 22 años arrancó el camino de María Pía. “Quería trabajar en marketing, y, además, por otro lado, el tema de la industria farmacéutica me interesaba mucho. Así que dejé mi trabajo en un canal de televisión para ingresar a un laboratorio transnacional americano; ganaba menos, pero irme a esa industria significaba mucho”, nos relata. Su olfato fue decisivo, trabajó, resistió y avanzó. “Con esa empresa salí del país como una líder internacional”, nos cuenta. Orihuela también es una profesional que cree en la necesidad de formarse con frecuencia, de ahí que hizo sus estudios de posgrado en Marketing en economías emergentes en ESAN | Graduate School of Business así como también en INSEAD Escuela de Negocios en Singapur, “se trataba de Marketing orientado a la estrategia Blue Ocean”. También ha pulido su formación con temas de sostenibilidad en salud pública en México y Colombia, así como en temas de innovación y Design Thinking. Cuando hablamos del trabajo de María Pía hay que entender que ella es una ciudadana del mundo. A finales de 1997 salió a Venezuela como Directora Comercial, ya estaba casada y tenía dos niños. “Me he movido con toda la familia y hemos sobrevivido -risas-. Ese es un reto importante”, confiesa. Luego llegaría Chicago para enfocarse en los productos de alta especialidad; México -donde estuvo siete años- y desde hace un año: Quito. ¿Qué le apasiona de la industria farmacéutica? Nos dice que le mueve ayudar a las personas y cuando lanza esas palabras su mente viaja a Chachamayo (en Perú), donde su abuelo paterno trabajaba como boticario. “Él se había formado como enfermero y dada la limitación de médicos en el pueblo, servía a las comunidades cercanas preparando y administrando tratamientos que aliviaban a la gente de enfermedades básicas. Eso me marcó”. Ese mismo hombre es el que le regaló, a los siete años, una suscripción a la National Geographic y su mente se abrió para conocer el mundo. UN PUNTO DE QUIEBRE Cuando creía tener su vida resuelta en México, se presentó la oportunidad de ser la Directora General de Roche Ecuador. “Era el momento de dar el salto”, nos dice emocionada. “Estoy feliz de la decisión por múltiples razones, este es un país acogedor, me siento en casa. Y, el reto de la transformación de la salud en el país es un desafío enorme que me apasiona”. La farmacéutica suiza tiene 40 años en Ecuador. Con la ciencia como base, busca soluciones innovadoras para mejorar la vida de los pacientes. “Nuestros productos y servicios de vanguardia se enfocan en atender las necesidades médicas altamente insatisfechas, siempre basados en la ética y en la integridad, con un enfoque en el paciente como el centro de todo”, nos dice María Pía. La biotecnológica sustenta su trabajo en pilares como el trabajo colaborativo donde se evitan las jerarquías; cuenta con especialistas de altísimo nivel y un fuerte enfoque en el ecosistema de la salud. Roche también es una organización orgullosa de su labor interna: "más del 56% de los colaboradores son mujeres y a nivel gerencial más del 58% son mujeres. Vivimos un excelente clima laboral con gente comprometida a transformar positivamente la vida de los pacientes"Por _ Sofía Chávez Tamayo