Ricardo Dueñas, CEO de Grupo Ekos, platicó con la funcionaria. “Cuando hablamos del sistema cooperativo en Ecuador, hemos avanzado”, manifiesta. Y en ese escenario, la SEPS es crucial ya que es una entidad técnica de supervisión y control de las organizaciones de la economía popular y solidaria, cuenta con personalidad jurídica de derecho público y autonomía administrativa y financiera, y con sus acciones busca y fomenta el desarrollo, estabilidad, solidez y correcto funcionamiento del sector. La entidad arrancó su gestión el 5 de junio de 2012 y se rige bajo la Ley de Economía Popular y Solidaria (LOEPS). “Antes existían más de 900 organizaciones que estaban en la Dirección Nacional de Cooperativas y no tenía una normativa especializada. La creación de la SEPS representó la posibilidad de reunir a todos los actores”, explica Hernández. Y así determinar procesos y estrategias. ROL SOCIAL La cabeza de la SEPS es enfática al explicar el rol y la importancia de las cooperativas en el desarrollo económico y social del país. “Este es un sector vital y de alto valor social, los socios son los dueños de las cooperativas. Ellos, en un consejo de administración, nombran al gerente y supervisan la gestión de la organización. Cada socio tiene un voto, independientemente del valor económico que haya aportado”. Pero existen otros indicadores que nos permiten ver su peso dentro de la economía. Dentro de actividades del sistema financiero popular y solidario podemos ver que el sistema cuenta con más de 7 millones de socios, en activos tienen más de USD 14.800 millones y en depósitos +USD 11.500 millones. Por ello, recalca: “Cuando se tiene la idea precaria que son instituciones pequeñas, se ve solo una parte del sector”. En el país existen al momento 574 cooperativas, cifra a la que se ha llegado luego de “un proceso intensivo para reducir su número”. También se ha establecido diferencia según el tamaño que está marcada por la normativa y desde 2015 se segmenta a las instituciones acorde a sus activos. “Hemos vivido procesos de liquidaciones forzosas y libres, organizaciones que han desaparecido, absorciones y tenemos organizaciones nuevas que se crearon por el proceso de fusión. De hecho, en Ecuador desde 2011 no se ha vuelto a constituir una cooperativa de ahorro y crédito. Lo importante en este momento es consolidar el sector”, expresa. EN ECUADOR Hernández detalla que se debe encontrar el modo correcto de fortalecer el rol y gestión de la cooperativa. "Ser entidades financieras pequeñas, no es bueno ni malo. Tenemos cinco segmentos: están las de más de USD 80 millones en activos que compiten con la banca privada, luego las mutualistas, segmento 2, organizaciones, de USD 20 a USD 80 millones". Luego están los sectores 3, 4 y 5. “El sector ha crecido el 132% en activos desde 2012 hasta 2018 y 150% en depósitos. Esos valores se arrastran por el segmento 1 y 2 por el tamaño de sus organizaciones”, precisa la Superintendenta. Además hace un llamado a entender la historia de las cooperativas. “Tienen un comportamiento anti cíclico. Las cooperativas no solo han mantenido los niveles de colocación sino que han tenido mejoras respecto a meses anteriores. Lo mismo ha ocurrido con los depósitos. Hay un vínculo poderoso entre entidad y clientes, porque ellos son los dueños”. Adicionalmente, hay otro tema, los rangos etáreos de los socios no son los mismos que los de los clientes tradicionales de la banca privada. “Más del 70% supera los 40 años, esas personas tienen acceso a crédito, tienen un servicio personalizado”. Las cooperativas fomentan prácticas sanas. Por ejemplo, las propuestas habitualmente vienen de la gerencia y los socios las validan. Hay un proceso horizontal y abierto para esta toma de decisiones. La Superintendencia vuelca esfuerzos para atender a las organizaciones, tomando en cuenta las necesidades de cada segmento. "Desde la normativa, la atención que debemos dar es distinta. Para asegurar la seguridad en el sector lo que hacemos es tener una metodología de supervisión muy marcada que nace con un análisis de riesgo. Nos alimentos por información interna y externa de las cooperativas, misma que se cruza y alimenta con otras fuentes. Con el diagnóstico vemos las principales necesidades y empezamos la supervisión", detalla. Otra acción importante es la generación de una normativa adecuada y oportuna. "Hemos avanzado en la gestión. Había una normativa que nos prohibía publicar la data, la norma fue derrogada y ahora trabajamos para socializar y transparentar la información". Por _ Sofía Chávez Tamayo | Fotos _ Andrea Ariza