Las palabras de José Luis González, cabeza de la operación de la emblemática empresa, calan hondo, más en este momento cuando tras seis meses del decreto de emergencia sanitaria, el alto ejecutivo regresa su mirada y analiza las acciones emprendidas. En los momentos más críticos, “buscamos que el 100% de nuestra operación ayude en la pandemia. Reactivamos y pusimos nuestros camiones y gente a trabajar en el tema de alimentos para reactivar la cadena de suministros”. José Luis empezó en la industria de bebidas en Venezuela, su país natal, donde se formó en Negocios en la Universidad Metropolitana. Este apasionado por el área comercial y de marketing conoce la industria de la A a la Z. Suma 23 años de trayectoria y, especialmente en AB InBev, ha ocupado roles de liderazgo en áreas como marketing, ventas, comercial, distribución, trade marketing, entre otros. Su recorrido ha estado en países y regiones como: Venezuela, Brasil, Centroamerica, El Caribe, Perú, Colombia y ahora Ecuador. “Este es un país que para AB InBev es muy grande e importante porque Cervecería Nacional -en nivel de resultados- es un negocio de peso. En el pasado se quiso manejar la operación desde Perú y se perdió la conexión con el centro de decisiones de la empresa, así que se decidió tener una estructura local más robusta y conectada directamente con la casa Matriz de la Zona en Mexico . El ejecutivo, con un matrimonio de 21 años y dos hijos -una de 16 años y otro de 13- ve a esta situación como un momento clave para la organización. “Ahora contamos con una red de distribución de alimentos, que no teníamos”. Ese giro es positivo para el negocio, afianzado -además-, en una transformación digital del modelo de atención. Si antes la venta por esa plataforma era del 3%, hoy es el 60%. PILSENER, MARCA EMBLEMA El portafolio de Cervecería Nacional incluye las marcas más representativas del Ecuador como: Pilsener, Pilsener Light, Club Premium Clásica, Club Premium Roja y su variante 100% Malta, Club Premium Platino, además de Nuestra Siembra, su más reciente innovación. La marca fue creada con un propósito social y el potencial de transformar la vida de los agricultores ecuatorianos. El portafolio se complementa con agua Manantial y Pony Malta. Pero la joya de la corona, sin duda, es Pilsener, marca anclada en el corazón del ecuatoriano y líder en su segmento. Sin embargo, el alto ejecutivo asegura que un mercado que no tiene competencia, se vuelve pasivo. LA ERA DIGITAL “En la tecnología somos pragmáticos y buscamos cómo nos ayuda a ser más eficientes”, explica. La compañía se transformó desde sus procesos de venta, que ahora tienen un mayor peso digital, hasta la forma de trabajar de sus equipos. Asegura que el siguiente paso son los teléfonos inteligentes. “Es mejor para un tendero que pueda, con un clic, hacer un replay del pedido (el 90% de los pedidos cada semana es igual), de modo que nuestra visita se convierta en una asesoría de mediano y largo plazo y no para tomar el pedido”. La empresa supo que al tener la planta paralizada con la pandemia, había una gran oportunidad. Los colaboradores trabajaron en la transformación digital. Se hicieron visitas a los clientes para que aprendan a comprar por celular. Otro tema implementado fue el abastecimiento sostenible. “Tenemos 180 ítems de alimentos disponibles que vendemos a las tiendas pero no podríamos llamar para vender esa cantidad. Ahora con la tecnología y la plataforma se hace la reposición”, explica.Por _ Sofía Chávez Tamayo