Por _ Sofía Chávez Tamayo | Fotos _ Andrea Ariza El alto ejecutivo tejió su experiencia en Saludsa desde sus inicios, 25 años atrás. Se contagió del espíritu con la que arrancó el trabajo: dar un servicio médico a través de planes de calidad. "El segundo sueño era sobrevivir. Estábamos en años complejos, había mucha incertidumbre", nos relata. El hombre que se formó en el Colegio Spellman y luego en la Espe -su formación de maestría se dio en el IDE Business School- habla desde la experiencia. "En un negocio necesitas liderazgo, enfoque y tenacidad porque cuando decides salir al mercado, no todo sale bien, muchas veces estás golpeado, a punto de ahogarte y te vuelves a caer, pero también a levantar", sentencia. Para Izurieta un modelo de negocio sostenible se cimenta en una conciencia -que debe estar grabada en el ADN organizacional- de que "el mundo cambia a una velocidad impresionante y si no innovas, te mueres". Él habla de despertar en los colaboradores una "ansiedad por sobrevivir". "Si no innovas, estás condenado a morir" Eduardo se reta cada día y aplica esta ley de vida a sus colaboradores. "Debemos entender que la competencia viene de nuevas empresas, no de las tradicionales", precisa. En efecto, señala que industrias como la de la salud y transporte son las de mayor disrupción. "Cuando tienes esa conciencia, tomas decisiones. La nuestra es salir, buscar aliados extranjeros y estar en constante aprendizaje". Él hace una invitación a mirar el escenario desde la perspectiva más amplia posible. "Muchas veces solo estás dentro de Ecuador, donde hay cosas fantásticas, pero no observas el resto del mapa. Hay que ser altamente curioso para identificar, crear y aprovechar las oportunidades" que marcarán un antes y un después en el giro del negocio.En Saludsa se promulga el conocimiento del mundo para generar un trabajo innovador. "Cuando gerencias una empresa así, donde constantemente puedes aprender, activas tu curiosidad y la innovación viene como una consecuencia natural de ese proceso". Eduardo en su faceta como CEO, reconoce sus debilidades, aunque es honesto al confesar que no le gusta trabajar en ellas. "Prefiero hacerlo en las fortalezas y que el equipo que he armado me cubra en las debilidades". Por ello, el proceso de reclutamiento de la compañía es estricto, profundo y constante. El mayor involucrado es el jefe y no el área de recursos humanos. CHAUEXCUSAS. En los pasillos de Saludsa se vive una nueva ilusión. Su nombre: Vitality. Su razón de ser: generar un aporte real para que las personas estén más sanas. "Y evidentemente queremos hacerlo de manera rentable para que no sea solo un sueño romántico", cuenta el CEO. La organización busca que las personas la vean como un aliado para estar sanos más que para cubrir un contingente. Y la idea de este proyecto es que al lograr que la sociedad mejore su salud y, por tanto, calidad de vida, "los costos para nosotros bajan y así compartimos esa ganancia con los clientes. El proyecto lo empezamos con un esquema, pero luego tendrá variantes. Esta modalidad ya se ha probado en otros 20 países. "Es un proyecto de sostenibilidad maravilloso. No se trata de vivir, es la construcción de la calidad de vida. Su eslogan -Chau excusas- está altamente ligado con la cultura organizacional de Saludsa. "Problemas tenemos todos los días y dentro de nuestra cultura, no ponemos excusas. Siempre buscamos actuar frente al nuevo tablero de ajedrez", enfatiza Izurieta. Vitality quiere tratar un tema de fondo, ser una respuesta estructural relacionada con la economía del comportamiento. "Añoramos influir en cómo las personas toman sus decisiones, incentivarlos para que hagan ejercicio y descubran que es una actividad placentera con la cual pueden cambiar sus vidas".