La UE estableció metas para 2030 para lograr la seguridad alimentaria, con una reducción continua en el uso y riesgo de pesticidas químicos, fungicidas entre otros: reducir un 50% el uso y el riesgo de los plaguicidas químicos (MRLs) y reducir un 50% el uso de plaguicidas más peligrosos para el 2030 – cancerígenos –disruptores endocrinos. Los productores/exportadores ecuatorianos si quieren exportar sus productos a la UE, tendrán que trabajar para que sus productos no presenten pesticidas que están siendo prohibidos en el bloque europeo o cumplir con los niveles establecidos para cada caso, reducir la dependencia en antimicrobianos así como el exceso de fertilizantes prohibidos. Lo que significa que deberán buscar pesticidas alternativos e implementar una buena gestión integrada para control de plagas. Por ejemplo, alternando entre cultivos para romper el ciclo de vida de la plaga; desarrollar cultivos resistentes para evitar el uso de sustancia químicas insecticidas; tener un mayor control biológico de plagas; introducir nuevas técnicas de cultivo como son nuevas variedades, utilizando los avances tecnológicos, aumentar la producción orgánica, que es una práctica creciente en el mundo y es respetuosa con el ambiente. Ecuador por dos años consecutivos fue el mayor exportador de productos (frutas) orgánicas a la UE. Etiqueta de alimentos Esta es otra de las normativas que se están modificando. Se espera informar mejor a los consumidores para que elijan dietas saludables y sostenibles. El etiquetado será nutricional, armonizado y obligatorio y deberá colocarse en la parte frontal de los envases. Indicará los aspectos nutricionales, climáticos, ambientales y sociales de los productos, eso facilitará la selección de los consumidores. La disposición más reciente de la UE es prohibir la importación de productos que sean resultado de la deforestación o degradación de bosques.