El hecho de que los Juegos, que comenzaron el 4 de febrero de 2022, sean los primeros en depender casi al 100 porciento de nieve artificial, ha generado preguntas sobre su posible impacto ambiental.Las preocupaciones sobre la decisión se describieron en un informe del Sport Ecology Group, la Universidad de Loughborough y Save Our Winter. Además, el documento establece que la nieve artificial con componentes más fuertes es peligrosa para los atletas. De las 20 sedes de los Juegos Olímpicos de Invierno desde 1924, los científicos creen que sólo diez tienen la "idoneidad climática" y los niveles de nevadas naturales necesarios para albergar el evento de 2050. En los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014, se cubrió con nieve artificial el equivalente a más de 1000 campos de fútbol. También te puede interesar: ¿De qué modo la sobrepesca amenaza a los océanos del mundo y cómo podría terminar en una catástrofe? No obstante, el agua tratada químicamente puede afectar la biodiversidad y perturbar la vegetación. Un deshielo lento también significa que el crecimiento de las plantas puede verse afectado. Para la elaboración de este producto, se añaden aditivos químicos o biológicos para evitar que se derrita Además, los atletas corren un mayor riesgo cuando compiten en nieve artificial porque tiende a crear una superficie más rápida y más dura que puede provocar lesiones más graves al caer. Fuente: BBC Mundo