En los últimos 30 años, el perfeccionismo ha incrementado en EE. UU. y el Reino Unido, afectando negativamente la salud mental. Este fenómeno no solo aumenta la ansiedad y el agotamiento, sino que también impide que las personas alcancen su máximo potencial. Michele Veldsman, directora de neurociencia de Cambridge Cognition, explica que el temor al fracaso y al rechazo, debido a las emociones negativas que provocan, lleva a evitar situaciones inciertas y potencialmente fallidas. Hace siete años, Veldsman descubrió una técnica que cambió su perspectiva: contar los rechazos. Inspirada por un autor que buscaba 100 rechazos al año, Veldsman decidió adoptar una actitud similar frente a los fracasos inevitables en el ámbito académico. Esta estrategia le permitió reformular el rechazo, viéndolo como un componente positivo del proceso de crecimiento y logro. También puedes leer: La cultura organizacional, una misión de todos Contar los rechazos ayudó a Veldsman a no tomarse los comentarios negativos de manera personal y a seguir avanzando sin desmotivarse. Este cambio de mentalidad le permitió solicitar oportunidades que antes habría descartado, resultando en puestos de liderazgo y un efecto dominó de nuevas oportunidades. El acto de aplicar se convirtió en el verdadero logro, y el rechazo, en un paso hacia la recompensa. Además, superar el miedo al fracaso ayudó a Veldsman a combatir la dilación, evitando que el perfeccionismo obstaculizara su progreso. Aprender de los rechazos le permitió mejorar con cada solicitud y ver los rechazos como pequeños ante la cantidad de oportunidades disponibles. Este enfoque práctico y positivo facilitó que tomara decisiones sin que su autoestima dependiera del resultado. También te puede interesar: Talento ecuatoriano por export: La gran oportunidad Veldsman subraya que este cambio de mentalidad requiere práctica y se extiende a diversas áreas de la vida. No obstante, advierte que no todos los fracasos son iguales y que las solicitudes deben ser intencionales para evitar perder tiempo en cosas irrelevantes. Además, reconoce que muchas personas enfrentan rechazos constantes debido a barreras sistémicas o prejuicios, presentando un desafío adicional en la lucha contra el perfeccionismo. Fuente: News week