Sin embargo, lo cierto es que Netflix vive una paradoja. Como lo indica Statista: “Tras atraer un número récord de nuevos suscriptores durante los meses de confinamiento acaecidos a raíz de la pandemia (casi 26 millones de abonados de pago en el primer semestre del año), Netflix ganó sólo 2,2 millones de nuevos clientes en todo el mundo entre junio y septiembre. Esta cifra es ligeramente inferior a lo que los analistas de la empresa habían previsto, aunque lógicamente ya auguraban una desaceleración del crecimiento después de la enorme afluencia causada por la pandemia. ➤ Ver también: El secreto de Netflix, 90 segundos para engancharnos En los tres primeros trimestres de 2020, la renombrada plataforma ha atraído a 28,1 millones de nuevos suscriptores de pago, que ya superan los 27,8 millones registrados en 2019. Netflix cuenta ahora con más de 195 millones de abonados en todo el mundo y mantiene su posición de líder en el sector del streaming. No obstante, los resultados detallados del grupo reflejan el comienzo de la saturación del servicio en sus mercados maduros (Estados Unidos y Europa) y la mayor parte del crecimiento de su base de abonados procede ahora de Asia, en particular de Corea del Sur y Japón. Al arranque de la pandemia La verdad es que hoy todos matamos el ocio con un play y Netflix (y sus competidores) lo sabe. En los momentos más extremos del confinamiento el servicio se saturó y los países -en fila- pedían que se se rebajará la calidad de los videos para descongestionar la red. Sus suscriptores podrían formar una región y desde su nacimiento -2013 hasta la fecha-, el 2020 ha sido un año para no olvidar. Hay series que han marcado el día a día de Netflix este año, para citar algunos casos está Tiger King: “cuando un tercio de la población mundial se confinaba, 64 millones de personas se interesaron por las excéntricas aventuras de Joe Exotic y Carole Baskin”. Así lo afirma Gestión de Perú. Sin importar país o continente fueron surgiendo los fenómenos en la pantalla: Casa de Papel, Emily in Paris, Dark, The Crown… Y ni qué decir de la serie The Queen’s Gambit que ha despertado una fascinación sin precedentes en el globo por el ajedrez. “Las búsquedas en Google sobre cómo jugar están en su punto más alto en nueve años y la venta de libros de estrategia ha subido el 600% en Estados Unidos”, afirma la consultora NPD. Es verdad que hoy Netflix tiene nuevos competidores en escena, pero no es menos cierto que los logros que ha obtenido lo ubican en posición privilegiada, sin hablar de la experiencia que ha ganado en estos años. La empresa ha coqueteado con los Oscar gracias a Roma y The irishman y podría batir el récord del estudio con más nominaciones a una misma edición de los premios gracias a la apertura de la Academia de Hollywood al “streaming” por el cierre de los cines. Parte del éxito de Netflix han sido, precisamente, las producciones propias, tema que también es su talón de Aquiles por las enormes cifras que demanda mantener este tipo de actividad a la cual el público ya está acostumbrado.