En el marco de la Cumbre de Sostenibilidad ESG 2025, Josué de la Maza, Presidente Ejecutivo de Nestlé Ecuador, compartió la estrategia de la compañía para alcanzar la neutralidad plástica, destacando las innovaciones en economía circular y el impacto positivo en la sociedad. Durante su intervención, De la Maza subrayó que, si bien el plástico es fundamental en la vida moderna por su utilidad y bajo costo, también representa un desafío ambiental urgente. “Más de 4.000 toneladas de residuos plásticos se generan en Ecuador, y nuestro sistema de reciclaje aún es insuficiente”, advirtió. En este contexto, Nestlé ha asumido un rol activo: hoy recupera más plástico del que pone en el mercado en Ecuador, alcanzando así la neutralidad plástica. “Hemos recolectado más de 10 millones de envases, gracias a alianzas estratégicas y procesos de recuperación que involucran recicladores de base”, precisó. Además, Nestlé trabaja con más de 750 recicladores organizados, de los cuales más del 50% son adultos mayores, fortaleciendo su inclusión económica. El ejecutivo relató historias inspiradoras como la de Jorge Mazabanda, reciclador con más de 35 años de trayectoria, quien ha logrado sostener a su familia a través de esta actividad. “Más allá de cifras, son las historias de superación personal las que demuestran el verdadero impacto de nuestros programas”, destacó De la Maza. Adicionalmente, Nestlé impulsa la educación ambiental a través de iniciativas como su Escuelita de Reciclaje, donde más de 1.500 niños de escuelas públicas son formados anualmente en hábitos de sostenibilidad, nutrición y cuidado ambiental. Para De la Maza, las empresas deben asumir su papel como actores sociales responsables: “Somos seres humanos antes que fábricas. Es nuestra obligación trabajar de manera diferente para mejorar nuestras comunidades”, concluyó con un llamado a la acción que resonó entre los líderes empresariales presentes. Nestlé reafirma así su compromiso con la sostenibilidad, combinando innovación, responsabilidad corporativa y apoyo a las comunidades más vulnerables como pilares de su estrategia para un Ecuador más limpio y resiliente.