La Canciller del Ecuador, Gabriela Sommerfeld ha estado en el centro de una agenda exterior intensa, marcada por la reciente gira a Brasil, Uruguay y Argentina, así como por los acercamientos con Japón y el resto de Asia. La estrategia, explica, responde a dos grandes objetivos: reforzar la seguridad y abrir oportunidades de inversión, comercio y empleo. Cada encuentro bilateral busca ampliar mercados, atraer capitales y generar empleo, en un contexto global complejo que exige al país consolidar alianzas estratégicas. Sommerfeld, en una entrevista con Revista Ekos, lo resume en dos ejes: seguridad y oportunidades. “El narcotráfico no es un problema exclusivo del Ecuador, es un fenómeno transnacional. Por eso necesitamos cooperación real en seguridad, inteligencia y operaciones conjuntas”, afirmó, al explicar la sintonía lograda con el Presidente Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil. La visita, la primera de un mandatario ecuatoriano en casi dos décadas, permitió acordar mecanismos de cooperación en seguridad y lavado de activos, además de la reapertura del mercado brasileño para el banano ecuatoriano. En Uruguay, por otro lado, el enfoque estuvo en innovación y logística. El Gobierno ecuatoriano mostró interés en replicar el modelo de zonas francas, por ejemplo, y de desarrollo tecnológico que ha logrado reducir a cero el desempleo en el sector digital de Uruguay. “Allí prácticamente no existe desempleo en tecnología; eso es algo que debemos mirar con atención”, señaló la Canciller. Además, se firmaron acuerdos en materia de defensa e interior para compartir información y experiencias frente a amenazas comunes. La agenda en Argentina sumó un componente estratégico adicional: energía y biotecnología. Con el Presidente Javier Milei y empresarios se discutieron inversiones en varios campos como: energías renovables, experiencias en energía nuclear y compromisos para eliminar barreras no arancelarias que dificultan el ingreso de productos ecuatorianos. “Se trató mucho el tema energético porque Argentina tiene avances que pueden servirnos de referencia”, explicó Sommerfeld. También te puede interesar: Eduardo Berg Gutt: “Nuestro legado es hacer lo correcto, creer en la gente y en el Ecuador” Un punto de inflexión La proyección con Asia, sin embargo, podría marcar un punto de inflexión. Japón ha mostrado interés en iniciar conversaciones y una delegación fitosanitaria japonesa llegará en las próximas semanas para trabajar en un memorando de cooperación, mientras que Corea del Sur y China ya impulsan procesos de apertura y ampliación de acuerdos. Emiratos Árabes, Marruecos, Canadá y República Dominicana son otros países que también forman parte de la agenda activa que impulsa nuestro país. Sommerfeld destaca que estas giras no son esfuerzos aislados. “Todo en la vida se cultiva y se cosecha. Ecuador ha decidido apoyar al Presidente Daniel Noboa y eso da previsibilidad. El Riesgo País está bajando y pronto veremos resultados más visibles”, aseguró. La consistencia de la agenda y la permanencia de una visión a cuatro años, dice, son señales que los inversionistas valoran. El mensaje final fue dirigido al sector privado. “Yo vengo del mundo empresarial y volveré a él. Los empresarios sabemos que, para que lleguen inversiones del extranjero, primero debemos confiar en nuestro propio país. Es vital que seamos transmisores de las buenas noticias y generadores de confianza hacia afuera”, enfatizó la funcionaria de Gobierno. La estrategia diplomática ecuatoriana, según la Canciller, se juega tanto en la apertura de mercados como en la consolidación de una narrativa de estabilidad y confianza. Y es que solo así, afirma, el esfuerzo en seguridad será sostenible: con empleo, inversión y crecimiento económico. "Es vital que los empresarios también sean transmisores de las buenas noticias y generadores de confianza hacia afuera".