Sin duda, los impactos económicos derivados de la situación que vivimos han afectado en gran medida el bienestar financiero de las personas y esta dinámica se ha visto reflejada al interior de las organizaciones, dado que estamos más enfocados en las distracciones que nos genera el estrés financiero. Muchas compañías tuvieron que hacer una pausa debido a la pandemia por Covid-19 y concentraron sus esfuerzos en la salud física de los colaboradores y en adoptar medidas que permitieran mantener su operación de una manera segura. Al pasar de los meses, se enfocaron en implementar programas de Salud mental y bienestar emocional buscando cuidar el bienestar mental de sus colaboradores. ➤ Ver también: Los salarios bajan durante la crisis del Covid-19, en especial los de las mujeres Sin embargo, llegando al final del año, con los grandes impactos económicos de la pandemia y con la esperanza puesta en las recientes vacunas creadas por importantes laboratorios farmacéuticos, hay un área que requerirá mayor atención por parte de empresas, gobierno, empleadores e intermediaros financieros: la salud financiera de los trabajadores. Y caso aparte deberá ser el bienestar financiero de las mujeres, quienes se ven afectadas por dinámicas de inequidad de género que aún permean múltiples aspectos de nuestra sociedad. Si lo ponemos en un tema estadístico, un trabajador promedio toma de 3 a 6 horas laborales semanales pensado en su situación financiera, pero si hacemos un análisis mucho más profundo, lo que vamos a encontrar es que el tiempo que ellas asignan a estos tópicos es mayor. La estadística nos habla que destinan alrededor de 15 horas mensualmente a preocuparse en cuestiones de dinero comparada con los hombres que destinan 12 horas y una de cada 5 le dedica más de 20 horas a estas cuestiones. Fuente: Expansión