Manuel Pulgar Vidal, Director Global, WWF, inició su intervención con una llamado a transformar los modelos económicos desde una visión de “naturaleza positiva”. El experto remarcó que “cuando el norte niega, el sur afirma”, destacando la responsabilidad del sector privado y los gobiernos del sur global ante la crisis ambiental. “No hay desarrollo posible sin un ambiente sano”, sentenció al destacar la necesidad de detener la pérdida acelerada de biodiversidad. Además, explicó que el concepto de naturaleza positiva busca revertir la curva de pérdida ambiental para 2030 y restaurar ecosistemas al 2050, lo cual implica estrategias claras, inversión y compromiso multisectorial. “La industria necesita comprometerse con objetivos climáticos de cero emisiones netas y con una visión positiva para la naturaleza”. Recalcó que esta transformación no es opcional: “La economía que no se adapta, se rezaga; perderá acceso a innovación, mercados y tecnologías limpias”. El experto subrayó el valor de la ciencia y los datos: “Hemos perdido el 73% del peso de especies desde 1971, y en Latinoamérica esa cifra llega al 95%”, advirtió, citando el reporte “Planeta Vivo”. Asimismo, resaltó que los principales riesgos para el sector empresarial son de origen ambiental, siendo los más críticos los eventos climáticos extremos, la pérdida de biodiversidad y el colapso de ecosistemas, según el Foro Económico Mundial. Finalmente, instó a que los actores económicos alineen sus estrategias con estándares de sostenibilidad, impulsen soluciones basadas en la naturaleza y financien la conservación. “No basta con tener una visión, necesitamos fuerzas gravitacionales que nos impulsen a actuar”, dijo. Y concluyó con un mensaje para las empresas: “No teman al cambio, atrévanse a ser valientes y sostenibles. El futuro económico está en la naturaleza positiva”.