Musk ha expresado que Tesla debería ser considerada como una empresa de inteligencia artificial o robótica, más que como una empresa automotriz tradicional. Su visión es clara: los automóviles fabricados por Tesla son solo una plataforma para su software de IA, que es el verdadero producto que la empresa busca vender. Musk no ve a Ford o Toyota como sus principales competidores, sino más bien a empresas como Microsoft o Apple. También te puede interesar: La tecnología Blockchain pisa fuerte en Ecuador y puede revolucionar nuevas industrias: 5 claves A diferencia de Apple, que recientemente abandonó su proyecto de coche autónomo, Musk considera que la evolución de Tesla es un proceso lógico. Comenzó fabricando automóviles eléctricos tradicionales para establecer sus fábricas y superar los primeros desafíos de costos antes de avanzar hacia su objetivo final. Cree que resolverán los desafíos de la conducción autónoma y pondrán el "auto" en "automóvil". Sin embargo, el desafío al que se enfrenta es considerable. Lograr un sistema de conducción autónoma que funcione de manera confiable el 99% del tiempo es extremadamente difícil. El FSD de Tesla, aunque permite ciertas funciones autónomas como estacionamiento y cambio de carril en autopistas, aún requiere que el conductor preste atención a la carretera. Musk está seguro de que resolverán este problema, pero advierte que aquellos que no crean en esta visión no deberían invertir en Tesla. También puedes leeer: Kia, líder en ventas de SUV's y automóviles Fuente: elEconomista