El Mundial 2026 se convierte en un acelerador del comercio electrónico en Ecuador al combinar emoción, planificación y compras de último minuto. Durante el torneo, los consumidores no solo buscan productos relacionados con el fútbol, sino también televisores, equipos de sonido, alimentos, artículos para reuniones, ropa deportiva y soluciones de pago que les permitan preparar sus hogares y vivir cada encuentro de la Selección. La expansión digital del país facilita este comportamiento. De acuerdo con cifras del INEC con corte a julio de 2025, el 71,3% de los hogares ecuatorianos tenía acceso a internet, el 80,1% de las personas utilizaba este servicio y el 59,3% contaba con un teléfono inteligente. Esta conectividad permite comparar productos, acceder a promociones y completar compras desde dispositivos móviles antes o durante los partidos. También puedes leer: Copa Airlines refuerza su operación para el Mundial 2026 y proyecta movilizar más de un millón de pasajeros desde Ecuador El comercio electrónico ya muestra un peso relevante en la economía nacional. Según la Cámara Ecuatoriana de Comercio Electrónico y la Universidad Espíritu Santo, Ecuador registró 81,1 millones de operaciones de comercio electrónico en 2024, 6,1 millones más que el año anterior. Estas transacciones movilizaron USD 4.618 millones mediante medios bancarizados, con un crecimiento interanual del 22%, mientras que la facturación total del sector se estimó en aproximadamente USD 5.500 millones al incluir otras formas de pago. Dentro de Mercado Libre, la tecnología aparece como una de las categorías con mayor potencial durante la temporada futbolera. Las ventas de televisores crecieron 200% y las de barras de sonido aumentaron 50%. También ganan espacio los proyectores, audífonos, celulares, tablets y accesorios, mientras que los álbumes y cromos del Mundial se ubican entre los productos más vendidos de la plataforma. El impacto también alcanza a muebles, decoración, iluminación, parrillas, ropa deportiva y artículos de hinchada. Para las marcas, la oportunidad no se limita a ofrecer descuentos: consiste en conectar con momentos de consumo como preparar la sala, organizar una reunión o vivir la previa. Una combinación de promociones oportunas, pagos seguros, entregas rápidas y comunicación emocional puede convertir la atención futbolera en tráfico, ventas y fidelización.