Los nuevos ASCAN (Astronaut Candidates) iniciarán un entrenamiento de dos años que abarca robótica, geología, idiomas, medicina, supervivencia en tierra y agua, simulacros de caminatas espaciales y pilotaje de aviones de alto rendimiento. Algunos de ellos podrían formar parte de la reserva para la misión Artemis, con la que Estados Unidos planea el regreso a la Luna en los próximos años. Entre las seleccionadas destaca Anna Menon, ingeniera biomédica y veterana de SpaceX, que ya batió récords de altitud en una misión comercial antes de unirse a la NASA. También sobresale Imelda Muller, médico anestesióloga y exoficial de buceo de la Marina, y otras como Lauren Edgar, geóloga con casi dos décadas apoyando misiones en Marte. También te puede interesar: Jelou: el startup ecuatoriano que convierte WhatsApp en plataforma de negocios con IA Esta tendencia refleja un cambio más amplio: las mujeres ya representan más del 45% de las nuevas inscripciones en programas STEM en Estados Unidos, de acuerdo con la National Science Foundation, y cada vez asumen más posiciones de liderazgo en sectores como el aeroespacial y tecnológico. En ese marco, la generación 2025 de astronautas no solo se entrena para futuras misiones a la Luna o Marte, sino que también simboliza un avance en la visibilidad y el protagonismo femenino en la ciencia, marcando un hito en la manera en que el talento de las mujeres se integra en la exploración espacial. Fuente: Playground, Revista Mercado.