En el mundo motor, las banderas blancas advierten la presencia de un vehículo en movimiento lento dentro de la pista. Pero, aunque en el automovilismo esta bandera ha estado vigente desde tiempos inmemorables, hoy representa algo distinto. Vendría a convertirse en una figura que representa la lentitud de la integración del género femenino en este deporte. Es una situación que, poco a poco, ha cambiado de velocidad y este cambio de marchas no se les atribuye -únicamente- a las mujeres que están haciendo historia en el automovilismo. En 2009, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) creó la Comisión de Mujeres en el Deporte Automovilístico. Uno de sus principales objetivos fue fomentar una mayor participación de las mujeres en el deporte motor. Mediante la divulgación mediática, eventos internacionales y programas sociales y educativos han pretendido que las cifras respecto a su participación aumente de manera significativa. Mujeres destacadas “Hablando de manera realista, a menos que haya algo como un meteorito, no veo a una chica entrando a la F1 en los próximos cinco años”. Esas fueron las palabras de Stefano Domenicali, CEO de la Fórmula 1. La declaración, para todas aquellas mujeres que se han profesionalizado en el deporte motor, son desalentadoras, pero no lo suficiente como para frenarlas. La joven piloto, Jamie Chadwick, asegura que esas palabras son “solo una motivación extra'' ya que ese es, precisamente, su objetivo: llegar a la Fórmula 1 en los próximos cinco años. Con tan solo 24 años, es tricampeona de la W Series, campeonato internacional de automovilismo femenil creado en el 2018 y que inició actividades en el 2019. La W Series está enfocada en el desarrollo de las pilotos y busca promover el automovilismo entre las mujeres, no solo como espectadoras, sino como participantes. Los creadores de esta competencia piensan que, tanto hombres como mujeres, pueden competir entre sí en igualdad de términos cuando se les dan las mismas oportunidades. Su misión es inspirar, bajo la premisa de que “si puedes verlo, puedes serlo”. Otra figura femenina destacada en el sector automotriz es Milka Duno, la primera latinoamericana en ser clasificada “experta”. Su carrera profesional como piloto escala año tras año. Inició su carrera a las 24 años y hoy la venezolana es un referente en este deporte por su grandes reconocimientos. Primera mujer en ganar una Ferrari Challenge Race en Estados Unidos y campeona de la monomarca Panoz GT Series (1999). Primera mujer que obtuvo un podio en la American Le Mans Series (2000). Primera mujer en recibir puntos durante las válidas europeas de la Nissan World Series (2001). Primera mujer en ganar una competición de carácter internacional en Norteamérica, superando dos carreras en el circuito Homestead-Miami Speedway (2004). Puesto más alto -N°19- para una mujer en las 500 millas de Indianápolis (2008). Primera hispana que corre en la categoría NASCAR Xfinity Series (2014). Detrás del volante y los pedales, las mujeres también tienen presencia. El nombre de la jefa de estrategia de Red Bull, Hannah Schimitz, ha tomado fuerza en la Fórmula 1. En el 2009 empezó como pasante, sin saber que, gracias a su inteligencia, constancia y resultados, se convertiría en el cerebro del equipo austriaco. Actualmente trabaja con un gran equipo de analistas que procesa miles de millones de simulaciones antes de cada carrera y en tiempo real en cada Gran Premio. A lo largo de su trayectoria, ha acompañado a varios pilotos del equipo cómo Max Verstappen, Daniel Ricciardo y Sergio Pérez. También te puede interesar: 6 claves para cerrar la brecha de género en TI Jamie, Milka y Hannah son algunas de las mujeres que, indudablemente, están reescribiendo la historia. Visibilizar, destacar y aplaudir su desempeño es sustancial para, en primer lugar, reconocer que aún queda un largo camino por recorrer, pero también para que todos -sin importar el género- se motiven para ser parte del cambio.