¿Te pasa que, a pesar de que te acabas de despertar, sientes un profundo agotamiento y muchas veces hasta debilidad? Esta extenuación crónica que empezamos a normalizar cada día, no solo es por la carga laboral en sí, sino por todo lo que conlleva tu entorno laboral. Si bien es cierto que, en una relación laboral, los derechos y obligaciones deberían estar claros, no siempre es así; sucede que existen otros actores tenebrosos que pueden estar presentes, como la incertidumbre, las falsas expectativas, las exageradas urgencias o la incultura de culpar al otro, o como cuando eres responsable de los problemas y nunca de los logros. Cuando el entorno tóxico devora al colaborador, difícilmente podrá llegar a su potencial y poco a poco se estará fomentando un ambiente del mínimo esfuerzo y desmotivación. Cuando el liderazgo negativo te perturba, la claridad de los objetivos se nubla y lo que es más grave el foco y entusiasmo se agotan. La afectación a tu salud mental y física es real, por lo que te invito a aprender a decir “NO” a lo que no te aporta y decirle SI a tu bienestar y al de tus seres queridos. La motivación a tu gente, además, es rentable. El equilibrio en la vida personal y profesional de los miembros de tu organización potenciarán los resultados, los hará entusiastas, más innovadores y te aseguro que el ausentismo disminuirá muy considerablemente. La Universidad de Warwick realizó una investigación donde se demostró que los equipos de profesionales que se encuentran motivados son un 31% más productivos. Mientras que en un estudio, que se llevó a cabo en la Universidad de Stanford, evidenció que los equipos motivados son un 25% más propensos a generar ideas innovadoras. También te puede interesar: Los costos empresariales del proteccionismo comercial Si tienes la fortuna y gran responsabilidad de liderar un equipo, apóyalo, esfuérzate porque su trato sea justo y que así lo perciban. No permitas que alguien se aísle, bríndale seguridad laboral y, por sobre todo, aúna esfuerzos para que cada uno de los miembros de tu equipo sienta no solo satisfacción laboral, sino también personal. Por: María Pía Zambrano Ch. - @Piainspiracion