Hace cinco años, el movimiento Son Niñas, No Madres presentó ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas cuatro casos de niñas latinoamericanas forzadas a continuar con embarazos producto de violaciones. Norma (pseudónimo para protección) es una niña ecuatoriana forzada a una maternidad no deseada tras violaciones reiteradas por parte de su padre. Incluso cuando la ley ecuatoriana establecía que las niñas y las mujeres podían acceder al aborto legal cuando su vida y salud estuvieran en riesgo, esta posibilidad le fue negada y su agresor murió en impunidad. ¿Qué sucede con la justicia en Ecuador? Si bien la legislación ecuatoriana ha tenido avances significativos en la consecución de la garantía de los derechos de las mujeres y niñas, aún persisten grandes desafíos. Para abordar la problemática del embarazo adolescente y aumentar la transparencia en los datos estadísticos, el Ministerio de Salud Pública presentó en 2023 la plataforma de Mapeo de Embarazo Adolescente en Ecuador. Este subraya la urgencia de proteger a las niñas y adolescentes. Este litigio, aún sin dictamen, resalta la necesidad de justicia para las niñas latinoamericanas víctimas de violencia sexual. “Es crucial defender la libertad de las niñas, su capacidad de tomar decisiones sobre sus vidas y su derecho a una infancia libre de violencia. Creemos que la sociedad latinoamericana está lista para avanzar y saldar su deuda histórica con las niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual”, destaca Ana Cristina Vera, Coordinadora de litigio estratégico de Surkuna. Eran Niñas, No Madres Norma de Ecuador, Fátima de Guatemala, y Lucía y Susana de Nicaragua fueron víctimas de violencia sexual entre los 10 y 13 años y quedaron embarazadas antes de los 14. A pesar de expresar su deseo de no ser madres, sus Estados les negaron el acceso al aborto. Además de la falta de protección, enfrentaron estigma, amenazas y violencia obstétrica. También te puede interesar: Andrea Aguilera: Más allá de la belleza una inspiración para el cambio social En 2019, varias organizaciones, incluyendo el Centro de Derechos Reproductivos y Planned Parenthood Global, presentaron estos cuatro casos ante Naciones Unidas para exigir justicia y reparación. Estos casos reflejan la violencia e impunidad que sufren muchas niñas en América Latina, donde la región tiene una de las tasas más altas de partos en niñas menores de 15 años. Avances del Movimiento Son Niñas, No Madres En los últimos cinco años, el movimiento ha trabajado para activar la conversación sobre maternidades forzadas y ayudar a las niñas a recuperar su infancia. Entre 2021 y 2022, lanzaron un kit de acción y un podcast, con el apoyo de personalidades públicas como Rebeca Lane y Ashley Frangie. Han movilizado a miles de personas en defensa de los derechos de las niñas, con una firmatón regional que reunió 5 mil firmas.