En Ecuador estos tres sectores representan el 99,55%, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) de 2017. El segmento de mayor participación son las microempresas con un 90,78%, seguido de las pequeñas con 7,22% y las medianas con 1,55%. El grupo se concentra en las áreas de servicio y comercio, de acuerdo con el INEC. Empresarios ecuatorianos señalan que iniciar un negocio no es fácil y lo más difícil es mantenerse. Sostienen que las estrategias en el mercado, independientemente del producto o servicio que se ofrezca, siempre deben innovar y tener un “ahorro” ante las eventualidades que se puedan presentar. Con esto concuerda Andrea Amaya, profesora de la Escuela de Negocios de la Espol. Ella indica que evaluar las necesidades del mercado es uno de los primeros pasos para quienes desean ser parte de las Mipymes. “Al hacer esto ofrecerán una propuesta de valor sólido que determinará la razón por la cual un consumidor elegirá comprar la opción B en vez de la C”, explica. Sin embargo, para Francisco García, presidente de la Cámara de la Pequeña Industria del Guayas, emplear una serie de estrategias no son suficientes si no existe apoyo. “Una persona que quiere salir adelante tiene que acceder a un crédito microempresarial y es demasiado alto para quienes inician”, manifiesta. García, además, cree que no hay una formación para el emprendedor: “no solo en temas de administración sino productivos. En Ecuador son muy pocos los centros especializados en soldadores, madereros, industriales...”. Por otro lado, los altos costos de la materia prima también retrasan el crecimiento de las Mipymes. Por ello, García cree conveniente que se eliminen aranceles, sobre todo en lo industrial. “En la economía de empresas para poder mejorar y cambiar se necesitan incentivos a la producción”, señala.