Ekos conversó con la Ministra del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, María Luisa Cruz, sobre la ampliación del reconocimiento “Punto Azul” al sector privado y los retos que implica para las empresas ecuatorianas. También puedes leer: Diamond Developers inaugura la primera piscina suspendida de Ecuador en Diamond Design ¿Qué motivó la decisión de ampliar el reconocimiento “Punto Azul” a empresas privadas? La decisión responde a la necesidad de involucrar a todo el sector productivo en la gestión sostenible del agua. El distintivo fue creado inicialmente para proveedores públicos de agua potable, pero las empresas privadas son actores decisivos en el uso del recurso. Con su participación buscamos generar un efecto multiplicador que incentive prácticas responsables en toda la economía. ¿Qué buenas prácticas han destacado en las empresas que ya cuentan con este distintivo? Las compañías reconocidas se caracterizan por optimizar el consumo de agua, implementar sistemas de reciclaje y reutilización, tratar sus aguas residuales bajo altos estándares, proteger fuentes hídricas e incorporar tecnologías limpias y energías renovables. Estas acciones no solo reducen el impacto ambiental, sino que también mejoran la eficiencia operativa y promueven una competencia positiva en el sector productivo. ¿Qué aspectos técnicos y ambientales se evaluarán con mayor rigurosidad? Se dará prioridad a la eficiencia hídrica, al tratamiento de aguas residuales, a la incorporación de tecnologías limpias y a la aplicación de economía circular en los procesos productivos. La renovación del distintivo no se limita a cumplir requisitos puntuales, sino que exige una mejora continua. También te puede interesar: Ideas humanas que hacen la diferencia: marketing en la era de la IA ¿Qué ventajas ofrece a las empresas el distintivo “Punto Azul”? El reconocimiento brinda ventajas competitivas claras: diferencia a las compañías en el mercado, fortalece su imagen frente a clientes e inversionistas, abre oportunidades en licitaciones y mercados con criterios ambientales, y sirve como respaldo para certificaciones nacionales e internacionales. Además, combina sostenibilidad ambiental con sostenibilidad económica. ¿Cuáles son los principales retos para masificar estas buenas prácticas en el país y qué acciones implementará el Ministerio? Los desafíos están en la baja conciencia sobre el valor del agua, la limitada cultura ambiental y la falta de inversión en tecnologías de eficiencia. Para enfrentarlos, el MAATE impulsará programas de capacitación y asistencia técnica, incentivos y reconocimientos públicos, monitoreo del desempeño hídrico con indicadores claros y alianzas estratégicas que permitan compartir experiencias y proteger nuestras cuencas y ríos.