MINI también se apunta al retrofit. Esta es una nueva manera de promover una imagen de sostenibilidad para la marca. Además, el nuevo programa -MINI Recharged- se ha ideado como medio para "contar la historia del MINI clásico en el siglo XXI, de forma sostenible". Este programa propone la conversión en auto eléctrico de cualquier MINI clásico. Cualquier modelo de la marca original fabricado entre 1959 y 2000 es susceptible de ver su motor de gasolina sustituido por un motor eléctrico de 90 kW. Así motorizado, el MINI acelera de 0 a 100 km/h en 9 segundos. La energía la suministra una batería de alto voltaje, de la cual la marca no desvela su capacidad. Según MINI, se puede cargar con una potencia de hasta 6,6 kW y permite una autonomía de unos 160 kilómetros. Cabe destacar que esta conversión es reversible. Es decir, se puede volver a instalar toda la mecánica original, la cual se almacena en lugar de desecharse y va asociada a cada MINI convertido. La marca ha afirmado que el nuevo proyecto Recharged "encaja perfectamente en la estrategia de futuro de la marca, que también incluye el aspecto de la economía circular", señalando así que pondrá en circulación nuevos vehículos eléctricos sin construirlos desde cero. Hasta el momento, MINI no ha comunicado el precio de su programa de retrofit Recharged pero, como referencia, Swindon Powertrain, que lleva ya un par de años convirtiendo el MINI original en uno eléctrico, pide algo más de 10.000 euros para ello. Así, es poco probable que el MINI retrofit realizado por la propia marca sea más barato que el de Swindon Powertrain. Con este MINI Recharged, al igual que han hecho otras marcas antes, la marca inglesa quiere dotar de legitimidad sus propuestas actuales, tanto desde un punto de vista histórico, como de imagen ecológica con una propuesta de economía circular, reciclando así los MINI más antiguos. Fuente: Motorpasión