El desconocimiento acerca del impacto que pueden tener las compras locales en el desarrollo local, está ligada a la falta de información alrededor de esta temática. A fin de cerrar esta brecha y evaluar el verdadero efecto de esta inversión en las comunidades es necesario una transparencia y estandarización en la manera en la que las compañías reportan este rubro. En este sentido, existen mejores prácticas que pueden ser replicadas en el contexto Ecuatoriano. Una de ellas es el uso del Mecanismo de Información para la Adquisición Local en el Sector Minero (LPRM). Esta herramienta de uso público y gratuito, permite estandarizar el reporte de las compras locales, medir sus impactos y mejorar procesos internos de adquisición en las empresas mineras. Este instrumento fue realizado por Mining Shared Value (MSV), una iniciativa de Engineers Without Borders Canadá, y está actualmente siendo usada por Lundin Gold en su Reporte de Sostenibilidad del 2019 para la mina de Fruta del Norte. Los pagos a proveedores pueden llegar a sumar cientos de millones de dólares, por lo cual transparentar los procesos de adquisición o compra de bienes y servicios es vital para lograr un sector extractivo minero transparente y sostenible. En este sentido, el LPRM puede ser una herramienta clave para países asociados y en proceso de asociarse a la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI), como es Ecuador. El LPRM proporciona un conjunto de información para hacer pública que puede ser utilizada por países miembros del EITI para recopilar datos de procesos de compra local y de esta manera prevenir actividades ilícitas. La transparencia en la información de adquisiciones locales permite además identificar oportunidades en la cadena de suministro entre los grupos de interés a través de los cuales se puede contribuir a la diversificación económica de las comunidades cercanas a la mina. El desarrollo de estas herramientas es fundamental para que Ecuador pueda generar políticas públicas que incentiven el desarrollo de proveedores locales asociados a la minería. Un ejemplo claro de dichas políticas son los Acuerdos de Desarrollo Comunitario (Community Development Agreements), prácticas, estándares en países como Canadá y Australia. Estos acuerdos son vitales para garantizar que las comunidades locales se beneficien de proyectos de inversión a gran escala y que adquieran el conocimiento y capacidad necesarias para poder proveer a los sitios mineros. El otro aspecto es el desarrollo de las inversiones directas e indirectas y establecimiento de buenas prácticas internacionales. Si bien actualmente Ecuador ya cuenta con inversionistas importantes en el mundo minero; las últimas reformas a la Ley de Minería (30 de junio del 2020) contribuirán para un crecimiento de las inversiones, pues al haberse eliminado un trato preferente en la adjudicación directa de concesiones mineras o contratos de prestación de servicios para la explotación a empresas públicas extranjeras, implica mayor oportunidad de captar interés de empresas mineras, donde la competencia permitirá a Ecuador acceder a inversionistas con mayores capacidades en el desarrollo de proyectos mineros. Es así que, la inversión extranjera privada en minería, constituye una inversión que trae consigo una serie de mejores prácticas, pues la mayor parte tienen condicionamientos que cumplir de sus propios inversionistas y prestamistas, donde se da relevancia a la gestión en los aspectos ambientales y sociales; es decir, el cumplimiento de la normativa nacional es fundamental pero la exigencia va más allá, requieren el cumplimiento de estándares internacionales como las Normas de Desempeño IFC y/o Principios Equatoriales, los cuales deben ser abordados con mucha responsabilidad pues su mal manejo e incumplimiento puede poner en riesgo la inversión. Ahora bien, la inversión indirecta, justamente va ligada al desarrollo de sectores vinculados de una u otra forma con la minería, como la energía, infraestructura para el agua y tecnificación de procesos. Estos sectores son fundamentales para el crecimiento sostenido de la minería con impacto social, siempre y cuando el país a través de sus gobiernos y autoridades puedan incentivar las inversiones mineras comprometidas con el “Green growth” o Crecimiento Verde. El crecimiento verde, según la OECD (Organisation for Economic Co-operation and Development) lo concibe como: Fomentar el crecimiento económico y el desarrollo al tiempo que se garantiza que los activos naturales continúen proporcionando los recursos y servicios ambientales en los que se basa nuestro bienestar. Sus estrategias se enfocan en garantizar que los activos naturales puedan ofrecer todo su potencial económico de forma sostenible y para lograr su objetivo deben promover la inversión y la innovación que mantendrá el crecimiento sostenido y la generación de nuevas oportunidades económicas2. Ahora bien, las inversiones mineras requieren garantizar una producción continua de minerales que requiere el mundo y para ello han adquirido un comportamiento basado en la aplicación de mejores prácticas que a criterio del Banco Mundial, la industria minera ha sido o puede ser un motor de cambio para el Green Growth o crecimiento verde en tres pilares sectoriales: Eficiencia Energética y Energía renovable, Conservación del agua e infraestructura, Innovación tecnológica, sin embargo, esto requiere del Estado un incentivo para la realización de una alta inversión en tecnología y el mercado potencial serán los que permita la toma de decisiones empresariales. A lo dicho, debemos añadir, que la industria minera en el mundo ya viene preparándose para una minería tecnificada y en las actuales circunstancias que vive el mundo por efectos del COVID-19, del que no está excluido Ecuador, la industria minera se verá obligada al uso de tecnología que le permita cuidar del ambiente, la salud de sus trabajadores y de la comunidad y garantizar la producción comprometida, volviéndose una industria altamente demandante de tecnología y de desarrolladores de soluciones tecnológicas, pero a su vez generadoras de valor social para sus grupos de interés. Finalmente, es evidente el crecimiento de ecosistemas relacionados con la minería que serán catalizadores de desarrollo social y económico para nuestro país, sin embargo, el único riesgo que puede presentarse es que el Estado no pueda abordar los desafíos de gobernanza y alineación institucional minera, ambiental, productiva y de economía, ante los diversos escenarios expuestos. 2 Sekar, Sri, Kyle Lundin, Christopher Tucker, Joe Figueiredo, Silvana Tordo, and Javier Aguilar: 2019. Building Resilience A Green growth framework for mobilizing Mining Investment. International Development in Focus. Washington DC: World Bank. La traducción no pertenece al Banco Mundial por lo tanto no constituye una traducción oficial y no será responsable de su contenido o errores en el mismo.