Cada abril, Milán deja de funcionar como una ciudad y se transforma en un circuito vivo de exhibiciones, montajes y conversaciones sobre diseño. Durante una semana, palacios, galerías y antiguas fábricas reciben instalaciones que terminan marcando parte de la conversación global del sector. La Milano Design Week reunió representantes de 167 países, consolidándose como la plataforma con mayor diversidad internacional dentro de la industria del diseño a nivel global. La edición 2026 de la Milano Design Week estuvo atravesada por una búsqueda más táctil y emocional. En el Salone del Mobile y el Fuorisalone ganaron espacio las maderas naturales, las superficies texturizadas, la piedra y los metales, dentro de una estética menos fría y más ligada a la experiencia sensorial. Distritos como Brera y Tortona concentraron propuestas donde el diseño se acercó más a la identidad material y al oficio que a la perfección industrial También te puede interesar: La transformación cultural con la que UNACEM Ecuador y sus productos Selvalegre replantearon la experiencia del cliente In Between: Ecuador en clave de materialidad, oficio y exploración curatorial In Between, propuesta curatorial de Monica Bambini (Italia) y Gladys Rosado (Ecuador) dentro del Fuorisalone, reunió obras y procesos de artistas y estudios ecuatorianos como Paula Arias, Materia Arquitectura y Mush bio design. Ambas curadoras han trabajado en proyectos enfocados en conectar el diseño y la cultura ecuatoriana con circuitos internacionales. La muestra exploró una idea de Ecuador vinculada a la investigación material, el trabajo artesanal y las posibilidades contemporáneas del oficio. En ese recorrido, las superficies de Pelíkano se integraron como parte de la atmósfera expositiva. La presencia latinoamericana también se hizo visible en distintas colaboraciones e instalaciones. Desde Argentina, Cristián Mohaded presentó proyectos junto a Louis Vuitton, Molteni y ETEL, mientras la mexicana Maye Ruiz trabajó con IKEA en una instalación que mezclaba gastronomía e interiorismo. Estudios como Balmaceda Studio y Sten Studio apostaron por propuestas centradas en textiles, piedra y narrativa espacial. En Milán, varias de las propuestas latinoamericanas se movieron lejos de la lógica folclórica o decorativa con la que muchas veces se encasilla a la región. Varias de ellas pusieron el foco en los procesos, la investigación material y las formas de producir, en diálogo natural con estudios y marcas internacionales.