La decisión responde a la caída en la popularidad de Skype, que en 2016 contaba con más de 300 millones de usuarios mensuales, pero cuyo número de usuarios diarios se redujo a 36 millones en 2023. Skype, que revolucionó las llamadas digitales en su momento, quedó rezagado frente a alternativas como Zoom, WhatsApp y herramientas nativas de comunicación en smartphones. Microsoft intentó integrar Skype en el ámbito empresarial, pero perdió terreno frente a Slack, lo que llevó a la creación de Teams, que actualmente cuenta con 320 millones de usuarios mensuales. También puedes leer: Microsoft lanza Majorana 1, el chip que revoluciona la computación cuántica La compañía ofrecerá a los usuarios de Skype la opción de migrar a Teams antes del cierre del servicio. Además, reasignará a su personal sin realizar despidos y centrará esfuerzos en la integración de inteligencia artificial en Teams. Skype, adquirido en 2011 por 8.500 millones de dólares, formó parte de la estrategia de Microsoft para la era móvil, pero sufrió constantes rediseños y problemas técnicos que afectaron su popularidad. También puedes leer: Microsoft obtiene 7 millones de toneladas de créditos de eliminación de carbono Con esta decisión, la empresa busca consolidar Teams como su plataforma líder de comunicación en el ámbito corporativo y personal. Fuente: Bloomberg Línea