El viaje se realizó a bordo de una nave suborbital privada y tuvo como objetivo evaluar cómo personas con discapacidad pueden desenvolverse en condiciones de microgravedad, un entorno históricamente inaccesible para este grupo. Benthaus participó activamente en la misión, aportando información clave sobre movilidad, estabilidad y autonomía en gravedad cero. ¿Qué es TRAX y por qué es clave? TRAX es una silla de ruedas especialmente diseñada para el espacio, construida con materiales livianos y sistemas de sujeción adaptados para entornos sin gravedad. Durante el vuelo, la silla permitió que Benthaus flotara de forma segura y se desplazara dentro de la cápsula, demostrando que la movilidad asistida puede integrarse en futuras misiones espaciales. También puedes leer: Generación Beta: crecer en la era de la inteligencia artificial El proyecto forma parte de la iniciativa de AstroAccess, que busca eliminar las barreras físicas y estructurales que han limitado históricamente la participación de personas con discapacidad en la industria aeroespacial. La experiencia de Benthaus servirá para recopilar datos que ayuden a diseñar naves, trajes y protocolos más inclusivos. Más allá del avance tecnológico, este viaje representa un cambio de paradigma: la exploración del espacio comienza a pensarse como un ámbito diverso e inclusivo, en un momento en el que los vuelos comerciales y suborbitales ganan protagonismo en el sector privado. Fuente: CNN en español.