Por: María Pía Zambrano El mentor ejerce un roll de maestro, modelo, consejero asequible y fiable, inspirador y estimulador de retos, de modo que se convierte en una herramienta muy valiosa a la hora de impulsar la carrera de altos ejecutivos, para así potenciar y aprender de las experiencias del que más sabe, es aquella persona modelo, que aconseja y guía, que nos puede enseñar algo que nosotros, por nuestra menor experiencia en ese campo no sabemos aún. Pero ojo, el mentoring no siempre es para todos, es una estrategia del “management” que podrá ser aprovechada solo por los que tienen, en realidad esencia de liderazgo, ya que partirá de un real entendimiento y voluntad de pasar del aprendizaje a la ejecución. También te puede interesar: 5 feminismos que no conocías De mi experiencia como mentora de varios altos ejecutivos, de los más importantes sectores estratégicos del país, creo que la relación personal es indispensable, es ese “click” entre las dos partes, cimentada en absoluta confianza mutua, esta relación sirve de vehículo para el análisis, la reflexión y la acción en áreas seleccionadas entre mentor, mentee y la empresa. Esta estrategia del “management” es exclusiva, está hecha a medida para el mentorizado, identificamos las oportunidades de mejora como líder, traducido en un programa, con metas claras y medibles, donde siempre el objetivo final será fortalecer y potenciar el liderazgo del mentee al máximo, tanto en su vida profesional como de su entorno. Las mentorías a nivel mundial han ganado protagonismo en empresarios y lideres de las mas importantes empresas, Steve Jobs, ex CEO de Apple, fue mentor del CEO de Facebook, Mark Zuckerberg. El CEO de Berkshire Hathaway fue mentor del cofundador de Microsoft, Bill Gates, entre otros. Todos ellos desarrollaron su potencial y minimizaron errores gracias a la gran experiencia de sus mentores. También puedes leer: La presencia de la mujer en el cine El mentoring, no es couching, a pesar de sus similitudes, es importante establecer sus grandes diferencias además del impacto en la persona. Son dos diferentes tipos de relaciones profesionales, la condición por excelencia del mentor es ser un experto, reconocido, con las credenciales necesarias y con una gran experiencia. Si bien es cierto que la relación entre mentor y mentorizado es asimétrica, estoy convencida de que ambos se benefician, por un lado, el mentoring fortalece su liderazgo gracias al desarrollo de nuevas habilidades directivas y de las estrategias comprobadas, compartidas sin ninguna reserva y el mentor para lideres gana también, desde la indescriptible satisfacción de compartir todo su saber y ver como su mentee alcanza y supera al maestro.