Mawa, el nuevo proyecto de Rosero Construye, se presenta no solo como el que será el edificio más alto de la ciudad, sino como una sinfonía de grandes ideas, donde las notas de la innovación resuenan tan fuerte como las paredes de sus 22 pisos. Ekos Construcción habló con Jorge Rosero, presidente de Rosero Construye, para conocer más sobre el innovador proyecto, Mawa, que se alzará como el edificio más alto de Manta. Según Rosero, la historia de Mawa comenzó como respuesta a los desafíos en Quito, donde enfrentaron obstáculos legales para el desarrollo. El año pasado, el municipio de Manta los invitó, y al llegar, quedaron impresionados por la belleza y la hospitalidad de la ciudad. Mawa 22: la revolución arquitectónica de Manta Mawa22 se inspira en la armonía con la naturaleza marina. Sus líneas fluidas y formas orgánicas imitan las olas del mar, creando una sinergia visual con el entorno. Las aberturas estratégicas permiten que la luz natural bañe cada rincón, mientras que la disposición cuidadosa maximiza la ventilación natural. Con una fachada permeable al viento, el edificio se convierte en una danza armoniosa con los elementos. Es un ejemplo de funcional y estético para ofrecer un espacio sereno y sostenible. Diseño Vanguardista: El diseño del edificio refleja la forma de olas, aprovechando la brisa marina para mantener frescos los apartamentos. Con cuatro subsuelos ya construidos y una cimentación sólida, Mawa se eleva con 22 pisos altos, destacando por su imponente presencia. Rosero enfatiza que el proyecto se aleja de los grandes apartamentos, optando por unidades más compactas y modernas, adaptadas a las necesidades del mercado ecuatoriano actual. Además, el proyecto Mawa está ubicado en la prestigiosa zona de Barbasquillo, a solo dos cuadras del reconocido restaurante Martinica. La ubicación no solo ofrece una vista espectacular al mar, sino que también coloca a sus residentes a pocos minutos de una variada oferta gastronómica y cultural. Talento nacional femenino: Detrás de la majestuosidad de Mawa, hay una protagonista poderosa: Mónica Rosero, arquitecta y lideresa del proyecto. Su visión y creatividad han impregnado cada rincón del edificio, demostrando que en la construcción no hay géneros, solo mentes brillantes y dedicadas. La empresa se enorgullece de contar con un equipo de arquitectos ecuatorianos, destacando el diseño de Mawa, liderado por jóvenes arquitectas. Este enfoque refleja la convicción de que Ecuador tiene el talento necesario para crear construcciones de calidad, altura y belleza. Sostenibilidad como Prioridad: Jorge explica que la sostenibilidad es un pilar fundamental en la filosofía de Rosero Construye.Así, destaca que, además de ser conscientes del cambio climático, la constructora está finalizando el edificio Harmony, el primer edificio carbono neutro de Quito. Con Mawa, buscan ir más allá, explorando opciones para optimizar la eficiencia energética, desde el diseño en forma de olas hasta la integración de energía fotovoltaica y la exploración de otras alternativas para reducir el consumo de aire acondicionado. Laboratorio de Reciclaje: Junto a la sala de ventas, el laboratorio de reciclaje no solo es un espacio físico, sino un símbolo tangible de compromiso con la igualdad y la responsabilidad ambiental.Rosero Construye no solo construye edificios, sino puentes hacia un futuro donde la equidad y la sostenibilidad convergen. La firma no solo construye edificios; también contribuye al desarrollo social. Además del laboratorio de reciclaje en Quito, planean establecer uno en Manta, junto a la sala de ventas.