Hay una generación que vivió veranos inolvidables con canciones como 40 grados; que se enamoró con Para Siempre o La Puerta del Colegio; que se desenamoró como Malherido; o que bailó con toda la energía e ímpetu juvenil a ritmo de Vuela Vuela . Esas personas, hoy adultas, cuando vuelven a escuchar esas canciones en plataformas virtuales que antes no existían, tienen la fortuna de ir al pasado gracias a un componente mágico: la música. Para fortuna de sus fans, en el presente, los dueños de estas canciones, la banda mexicana Magneto, sigue en los escenarios disfrutando con su público de una bonita nostalgia, ese sentimiento de anhelo por momentos pasados felices. Basta con leer los comentarios de sus videos de Youtube en los que la gente recuerda a seres queridos, amigos entrañables o simplemente épocas con menos tecnología y más conversaciones entre amigos, como los años ochentas y noventas. La banda conformada por Elías Cervantes, Alan Ibarra, Mauri Stern, Tono Beltranena y Hugo de la Barreda, llegará a Quito el 17 de julio en Whisky Land Puembo, en el W Aniversario Party, en un concierto donde presentarán sus éxitos más emblemáticos junto a la banda también mexicana Moenia. Conversamos con Mauri Stern, uno de los miembros de esta agrupación, sobre el presente de Magneto; así como su conexión con Ecuador (está casado con Silvana Recalde, de nacionalidad ecuatoriana) quien nos habló sobre el éxito de esta banda, su crecimiento y el agradecimiento al público latinoaméricano. Históricamente las boy bands han marcado el corazón de los fans. Este concepto funciona muy bien hasta hoy. Cuéntame por qué crees que nos encariñamos tanto con este tipo de agrupaciones y cómo fue para ti ser parte de una boy band en los noventas en latinoamérica. Separadamente de hablar de la fórmula de una boy band y de juntar a cinco chicos con personalidades diferentes y que tengan el carisma para poder impactar, creo que la parte más importante y mágica que le sucedió a Magneto fue la fortuna artística de las canciones y su repertorio. Muy aparte de la fórmula, lo que puede sostener de manera diferente a Magneto después de 30 años y nos permite estar de gira, es exactamente ese punto: que te pongan Vuela Vuela, o Para Siempre, o Mal herido; son cosas que sucedieron en nosotros y que hoy podemos disfrutar de un público de nostalgia, o son canciones que son momentos de vida porque te pueden impactar por ejemplo en el verano, o al recordar que con Magneto te enamoraste con canciones como Para Siempre y te casaste con esa canción; o Vuela Vuela fue la canción con la que más bailaste cuando eras adolescente y lo bailarás los siguientes 20 años en todas las bodas de tus amigos y amigas; eso ha sido una gran fortuna que establece a Magneto en un lugar distinto de manera muy positiva. No quiero hablar mal de las otras boybands, sino que nuestro caso fue un caso muy particular; y ojalá las boybands sigan existiendo pero con esa propuesta musical. -He leído los comentarios de Youtube de los videos de Magneto y me encuentro con mucha nostalgia. Personas que recuerdan a sus primeros amores, a sus viajes con amigos; y sobre todo, a su juventud. La juventud para muchos es la época más bonita. ¿Cómo es para ti y el resto de miembros cargar con los recuerdos de la época más bonita de al menos dos generaciones? Nos sentimos afortunados. Llevamos los últimos seis o siete años de gira y a veces pensamos ´wow, esto no va a terminar nunca´ y ahorita estamos en una gira muy importante que se llama Los 90´s pop tour en México y EE.UU. Ver lo que representan las canciones de Magneto, Mecano, Timbiriche, Kabah, etc, me hace pensar que lo que estamos viviendo generacionalmente es increíble, es una fortuna. Porque aparte esta generación que creció con estas canciones probablemente ahora estamos en nuestro mejor momento de vida: laboralmente, personalmente, la mayoría realizados. Pero si estás entre 30 y 50 estás en el mejor momento. Y si te vas con tus amigos o con tu familia a un concierto, puedes ver la felicidad de la gente y lo bien que se lo pasan. -Hemos hablado de lo que Magneto le da al público (una nostalgia linda, recuerdos, consuelo), pero ahora quisiera saber, ¿Qué le da el público a Magneto? Desde un lugar de gratitud, a Magneto nadie le regaló nada. Nosotros no somos un grupo que empezó con el éxito de Vuela Vuela, ese fue nuestro gran momento después de cuatro o cinco años de mucho trabajo, de mucha exploración, de muchos errores y fracasos. Y la gente tiene que entender que lo único que nosotros tenemos es gratitud. Nunca tomamos por hecho de que el éxito nos iba a llegar y lo ganamos a pulso y trabajo y lo valoramos mucho. El público nos ha hecho rejuvenecer de manera increíble. Si ves a los cinco en los momentos que estamos, gracias a estas giras de reencuentros, realmente nos han rejuvenecido la mente, el cuerpo, la responsabilidad de bailar bien, de estar en forma. -Cuál ha sido la historia de Magneto con Ecuador? ¿Cuándo viniste por primera vez y cómo ha sido el público ecuatoriano con ustedes. Nuestra historia con Ecuador fue muy particular. Más que todo la gente sabe que yo soy mexicano-ecuatoriano, mi esposa es de Ecuador, eso me convierte en el Magneto más ecuatoriano (risas). En cuanto a nuestra historia con Ecuador, llegamos a este país con éxito, a diferencia de Centro América y México que nos pudieron ver en nuestros inicios y construyendo el éxito. Creo que Ecuador nos conoció cuando ya habíamos lanzado 40 grados y Vuela Vuela. Entonces en nuestra llegada saltamos directo al Coliseo Rumiñahui. Fue muy impactante, se me quedó muy grabada esa imagen y recuerdo que se nos hizo más difícil bailar en Quito que en La Paz, Bolívia. No sé si fue por la emoción, los gritos de la cantidad de mujeres que habían ahí o tal vez nos sobre exaltamos pero recuerdo muy bien que no podíamos ni respirar; creo que un par de nosotros acabamos con oxígeno; porque a la altura de Quito la gente lo ve como normal porque viven ahí, pero no fue fácil. -Por qué dices que los miembros de Magento y sus fans están en el mejor momento. ¿Cómo es su día a día? Cuando ya tuviste la fortuna de intentar, de equivocarte, acertar, crecer, volverte a equivocar y crecer y ya tienes entre 40 y 60, la vida te da una perspectiva muy especial de madurez. Es un momento en el que nos divertimos como adolescentes pero tenemos la madurez de los adultos. Los conciertos son emocionantes, ejecutados musicalmente de una manera muy seria, muy sólida y ejecutada con músicos de muchísima calidad; porque muchas luces y pantallas y bailarines lo puede tener cualquiera; pero cuando tenemos que cantar nuestras canciones ahí es donde nos sostenemos y vamos con nuestros hermanitos de vida de Moenia que hace sacar nuestro gusto por la música electrónica. La combinación de este concierto es muy buena. Para adquirir las entradas, acceda aquí.