El 11 de febrero, Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia, nos llama a reflexionar sobre la participación, el reconocimiento y el impulso a la participación de las mujeres en estos ámbitos. Históricamente, las mujeres han enfrentado desafíos significativos en su búsqueda de excelencia científica. Según ONU Mujeres, en el ámbito mundial, solo el 33% de las personas dedicadas a la investigación científica son mujeres, reflejando una distribución desigual de fondos y oportunidades de ascenso para las mujeres en la investigación científica a nivel mundial. Estas disparidades se manifiestan también en Ecuador a pesar del crecimiento en la producción científica. Las mujeres científicas en Ecuador aún enfrentan barreras significativas, con una participación minoritaria en áreas STEM y una brecha persistente entre educación y empleo. Según el Estudio Mujeres en la Ciencia de la UNESCO, en 2020 solo el 30% de quienes investigan en todo el mundo son mujeres, y solo el 35% de los estudiantes de áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) en Ecuador son mujeres. Esta disparidad se manifiesta también en Ecuador, donde persisten las brechas de género en la participación científica y tecnológica. Según datos disponibles, el 41% de los científicos en el país son mujeres, pero su participación en áreas STEM sigue siendo minoritaria. Sin embargo, con la intención de promover la participación de mujeres y niñas en la ciencia, en Ecuador surge la Red Ecuatoriana de Mujeres Científicas (Remci). La Remci, que inició en 2016 con diez investigadoras y ha crecido hasta incluir a más de 400 mujeres, busca contribuir al desarrollo sostenible del país a través de la ciencia, la tecnología y la innovación. La red busca visibilizar y promover el trabajo científico de las mujeres ecuatorianas, incrementar su participación en la academia y en la toma de decisiones, mejorar su acceso al financiamiento público y privado para proyectos de investigación, y motivar el intercambio científico. Asimismo, a nivel internacional, la Coalición para la Acción sobre Tecnología e Innovación para la Igualdad de Género marca un hito importante hacia la inclusión de mujeres y niñas en STEM. Duplicar su participación en campos tecnológicos e innovadores se revela como una meta ambiciosa pero necesaria para el desarrollo igualitario y sostenible. El apoyo de padres, madres, educadores/as y líderes comunitarios es esencial para fomentar el interés y la participación de más mujeres y niñas en la ciencia. Los empleos del futuro están vinculados a las STEM, y la cuarta revolución industrial (o revolución 4.0) llegará a nuestros países antes de lo que pensamos y podría representar una oportunidad para cerrar la brecha o abrir un abismo entre mujeres y hombres. En un mundo que necesita más ciencia, la participación igualitaria de mujeres y niñas es esencial para enfrentar los desafíos globales y construir un futuro más justo y sostenible para toda la humanidad. El tiempo es ahora.