Sin embargo, de acuerdo con la BBC, el informe Climate Action Tracker (CAT) revela que la invasión rusa a Ucrania está impulsando la inversión en combustibles fósiles. Lo que representa un retroceso en el avance de los objetivos climáticos de mantener la temperatura global en 1.5°C y evitar los efectos más dañinos del cambio climático. La guerra contra los combustibles fósiles El CAT ha salido a la luz justo cuando los diplomáticos se reúnen en la Conferencia sobre el Cambio Climático de Bonn (Alemania) de la ONU, en medio de nuevas preocupaciones sobre la seguridad energética. Ante esto, Niklas Höhne del NewClimate Institute, socio de CAT, declaró a la BBC: «Parece haber realmente una fiebre del oro por la nueva infraestructura de combustibles fósiles». Lo anterior, bajo el argumento de que ayuda con el suministro de energía temporal. Lo cierto, es que desde el comienzo del conflicto en Ucrania, muchos países han tratado de reducir o dejar de adquirir combustibles fósiles. Sin embargo, Climate Action Tracker señala que ahora se proponen nuevas instalaciones de gas natural mezclado en Alemania, Italia, Grecia, los Países Bajos y Canadá. Mientras, Estados Unidos, Qatar, Egipto y Argelia han firmado acuerdos para exportar gas a diferentes partes de la UE, mientras que los proyectos de este combustible también se están reactivando en África occidental. También te puede interesar: Dinamarca quiere eliminar los combustibles fósiles en los vuelos nacionales en 2030 Más inversión en combustibles fósiles, simplemente ‘delirante’: Guterres No obstante, de materializarse todos esos planes, terminarían encerrando al mundo en un calentamiento irreversible, señala el reporte del CAT. Los científicos de la ONU han identificado ciertos eventos como el derretimiento de grandes capas de hielo o permafrost, que podrían actuar como «puntos de inflexión» que desencadenarían un cambio climático aún más acelerado. Al respecto, António Guterres, secretario general de la ONU, reiteró su llamado a las economías líderes del G20: “Hay que desmantelar la infraestructura del carbón, con una eliminación total para 2030 para los países de la OCDE y 2040 para todos los demás”. Asimismo, aseveró que la nueva financiación de los gobiernos para la exploración o producción de combustibles fósiles es simplemente “delirante”. Y agregó: “alimentaría aún más el flagelo de la guerra, la contaminación y la catástrofe climática”. Energías limpias, plan para la paz mundial De acuerdo con Guterres, la energía renovable es “el plan de paz del siglo XXI” y pide que se abandone la inversión en combustibles fósiles en su totalidad. “Estamos presenciando una desconexión histórica y peligrosa: la ciencia y los ciudadanos exigen una acción climática ambiciosa y transformadora. Mientras tanto, muchos gobiernos están dando largas”, afirmó. La ventana para prevenir los peores impactos de la crisis climática se está cerrando rápidamente, advirtió el diplomático. Para limitar el calentamiento global, las emisiones deben reducirse en un 45% en 2030, con cero emisiones netas para 2050. La paradoja, dijo, es que las opciones de energía más baratas, más justas y más confiables deberían haberse desarrollado antes y más rápido, incluidas la eólica y la solar. Fuente: Ekpoknews