La ONU advierte que 2.400 millones de personas están en peligro por las olas de calor cada vez más intensas, especialmente en regiones tradicionalmente cálidas, donde el riesgo para los trabajadores es mayor. António Guterres, Secretario General de la ONU, insta a la cooperación internacional para proteger a los trabajadores y limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C mediante la transición a energías renovables. También te puede interesar: ¿Por qué los avances tecnológicos son una amenaza medioambiental? El impacto del calor extremo en la salud humana es devastador. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), casi 23 millones de lesiones laborales son causadas por estrés térmico, un "asesino invisible" que provoca enfermedades agudas como agotamiento por calor e insolación, y a largo plazo, graves enfermedades crónicas que afectan el corazón, los pulmones y los riñones. La OIT también destaca que 26,2 millones de personas padecen enfermedad renal crónica debido al estrés térmico en el trabajo, un problema que se intensificará con el calentamiento global. También puedes leer: Burger King y McDonald's tendrán que decir adios a los sobres de kétchup y mayonesa El Foro Económico Mundial ha subrayado la relación entre el calentamiento global y los riesgos para la salud, pronosticando que las olas de calor podrían cobrar 1,6 millones de vidas para 2050. Ante estas amenazas, es crucial que se implementen políticas eficaces para mitigar los peligros del calor excesivo, incluyendo mejoras en las condiciones laborales, normas actualizadas y una mayor colaboración internacional. Fuente: World Economic Forum