El perfil de la mujer tarjetahabiente por rango de edad describe que, 54 de cada 100 tarjetahabientes mujeres se concentran en edades entre 26 y 45 años. De ellas, 27 de cada 100 están en edades de entre 36 a 45 años; y, 26 de cada 100 van de los 26 a los 35 años. Mientras que, 36 de cada 100 mujeres tarjetahabientes se sitúan en el rango de edad mayor a 46 años. El porcentaje restante se divide entre las mujeres en edades desde los 18 a los 25 años. Respecto al estado civil, la mayoría de mujeres con tarjetas de crédito son solteras, 47 de cada 100, frente a las casadas que representan a 35 de cada 100. La cifra restante se distribuye entre usuarias de este medio de pago con otros estados civiles (unión libre, viudas o divorciadas). Acerca de la actividad económica que desempeñan las mujeres que manejan tarjetas de crédito, 55 de cada 100 usuarias de este método de pago ejerce actividades de tipo comercial y servicios de profesionales. En tanto, 20 de cada 100 tarjetahabientes mujeres se dedican a actividades de servicio como: inmobiliaria, alimentación, enseñanza y salud y, por el otro lado actividades productivas: manufactura y agricultura. En la Amazonía y Galápagos prevalecen una mayor brecha de acceso En Napo, Sucumbíos, Orellana, Pastaza, Morona Santiago, Zamora Chinchipe y Galápagos, por cada 100 tarjetas de crédito que se otorgan a mujeres, 372 se entregan a la población masculina; lo que refleja una brecha de 3,72 puntos. También te puede interesar: Guayaquil lidera la participación de mujeres en cargos directivos En cambio, la Costa es la región que menor brecha presenta. En este caso, por cada 100 tarjetas de mujeres existen 119 para hombres (una brecha de 1,19 puntos). Fuente: La Hora