Antes de la pandemia, el país se había posicionado como una de las economías de la región con los índices más altos de surgimiento de nuevos emprendimientos, según el reporte ‘Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2019’, de la Espae, de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol). Con la crisis sanitaria se evidenciaron dos facetas del espíritu emprendedor a escala internacional, incluido Ecuador. Por un lado, los emprendimientos existentes se volvieron “resilientes” y encontraron estrategias para poder subsistir, asegura Michelle Arévalo-Carpenter, CEO y cofundadora de Impaqto. Por otra parte, también surgieron nuevos espacios para generar ideas de negocio, ya sea por necesidad u oportunidad. También te puede interesar: Primer bono social de género se emite en Ecuador por USD 100 millones Según la Alianza para el Emprendimiento y la Innovación (AEI), la tecnología fue clave en ambos casos. Este canal permitió llegar directamente a los clientes y dinamizar el flujo de las ventas. Además, la colaboración y el trabajo en conjunto permitieron que los negocios sean más resistentes ante circunstancias adversas. Fuente: El Comercio