Sin estudiar ni trabajar. Millones de jóvenes están en una especie de limbo económico y social. La crisis los golpea por partida triple: sin oportunidades de preparación, se quedan cada vez más rezagos; su presente es la precariedad y su proyecto de vida a futuro una incógnita. En 2019, se registraron 1 ‘120.468 personas, entre 15 y 34 años, que estaban en ese limbo. Con la pandemia, esa realidad se profundizó. ➤ Ver también: Poder de los influencers en la decisión de compra Así, 382.120 ecuatorianos cayeron en la condición llamada Nini (ni estudia, ni trabaja). El país mantiene fuera de una plena realización personal y profesional a 1’502.588 personas. Sin opciones laborales Entre enero de 2020 y marzo de 2021, cada día, alrededor de 830 jóvenes no conseguía mantenerse o ingresar en el sistema educativo; ni tampoco opciones laborales mínimas, a parte de tareas ocasionales e informales. Según cifras del instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), al 31 de marzo de 2021, 282.456 personas, entre 15 y 34 años, estaban desempleadas; y, 1’220.132 eran parte de la llamada Población Económicamente Inactiva (PEI). Es decir, que, aunque permanecían fuera del mercado laboral, tampoco cursaban ningún tipo de formación o capacitación. Sobreoferta en el mercado laboral Pablo Zambrano, presidente ejecutivo de la Cámara de Industrias y Producción, comentó que la economía nacional va detrás de las necesidades sociales. Así, el dirigente gremial puntualizó que hay una sobreoferta en el mercado laboral, debido a que cada año ingresan entre 150.000 y 160.000 jóvenes; y, además, el país tiene alrededor de 600.000 venezolanos que buscan un trabajo, aunque sea precario, para subsistir. Fuente: La Hora