Según el análisis realizado por Great Place To Work® a más de 1.3 millones de encuestas, los tres factores más influyentes no son el salario ni los beneficios únicos, sino tres experiencias clave que fomentan el compromiso y la retención. Primero, tener un trabajo con propósito convierte la permanencia en algo casi natural: los colaboradores que consideran que su labor tiene “un significado especial” tienen 294% más probabilidades de querer quedarse en la organización. Segundo, la salud psicológica y emocional del entorno laboral juega un rol decisivo: quienes sienten que trabajan en un ambiente saludable mentalmente tienen 103 % más probabilidades de quedarse. Tercero, el sentimiento de pertenencia y trato justo en todos los niveles del equipo aumenta la probabilidad de permanencia en un 104 %. También te puede interesar: De Recursos Humanos a People, el empoderamiento de los colaboradores detrás de Deuna Es importante destacar que, aunque un salario justo y beneficios diferenciados siguen siendo relevantes, su impacto es inferior al de estas tres experiencias centrales: el pago justo incrementa la intención de quedarse en un 54 %, y los beneficios especiales en un 74 %. Para las empresas que aspiran a ser espacios de trabajo realmente valiosos, la conclusión es clara: invertir en propósito, bienestar psicológico y justicia organizacional es más estratégico que centrar todos los esfuerzos únicamente en compensaciones económicas o paquetes de beneficios. "Cuando un colaborador se queda por lo que siente, no por lo que gana, la organización ya está construyendo futuro". María Pía Zambrano Chávez - Country Manager de Great Place to Work® Ecuador