Lejos de ser una promesa futurista, la inteligencia artificial (IA) ya está transformando la forma en que las marcas interactúan con sus audiencias. Así lo explicó Natalia Rosas, Product and Technical Lead for Latam de Microsoft Advertising en Aleph, durante su intervención en Ekos Trend X. “La IA no es solo una moda pasajera ni un concepto abstracto. Es una herramienta que permite ahorrar tiempo, personalizar experiencias y generar vínculos más sólidos entre las marcas y sus clientes”, afirmó. Rosas instó a los profesionales del marketing a dejar de ver la IA como algo intimidante y comenzar a utilizarla como un verdadero aliado en sus estrategias diarias. Uno de los puntos más potentes de su presentación fue el impacto tangible que tiene la IA en el rendimiento publicitario. Según datos de Microsoft Advertising, el uso conjunto de buscadores con Copilot, su agente de inteligencia artificial, genera incrementos de hasta 100 % en anuncios de imagen y 13 % en campañas de shopping. Además, se registran reducciones del costo por clic de hasta el 50 %. “Ya no se trata de automatizar por automatizar, sino de aplicar inteligencia para mejorar cada etapa del funnel. Desde el contenido hasta la conversión”, explicó Rosas, destacando que más del 85 % de los profesionales de marketing ya reportan mejoras en productividad y creatividad gracias a estas herramientas. La experta remarcó que el camino hacia una IA aplicada pasa por abandonar el piloto automático. “No se trata de pasar de cero a cien. Se trata de comenzar con pruebas concretas, definir casos de alto impacto, iterar y escalar”, destacó. Rosas concluyó con una advertencia y una invitación: la IA no reemplazará la creatividad humana, pero sí la potenciará. “El expertise que tienen los estrategas, creativos y analistas no se pierde; se amplifica. El 2023 fue el año del ‘wow’, el 2024 del ‘cómo’, y el 2025 será el del ‘ahora’. La inteligencia artificial no es solo el futuro del marketing. Es su presente más urgente”, sentenció, citando al publicista Martin Sorrell. Para quienes logren integrar estos sistemas con propósito, el resultado será más que eficiencia: será relevancia en un entorno cada vez más fragmentado y competitivo.