Si regresamos la mirada al pasado recordaremos que DeMaruri en su primera participación en el Festival Cóndor de Oro, a poco menos de un año de su fundación, fue la agencia más premiada del certamen. “En la primera década de DeMaruri, como se llamó en ese momento, este logro se repetiría muchas veces, incluso, recientemente fuimos nominados como Agencia del Año, esto marcó el camino de una reputación creativa que se ha mantiene 30 años después”, comenta Fausto. Recalca que en la segunda década, la agencia creó empresas y divisiones de negocios que convertirían a DeMaruri en Maruri Communications Group. “Dejaríamos de ser una Agencia de Publicidad para ofrecer a los clientes una comunicación más profesional e integral. Los premios locales e internacionales seguirían llegando”. Y en la tercera década no solo llegaría el primer León de Cannes a la agencia y al Ecuador, sino que llegaron 40 reconocimientos más. “Esto, nos ubicó entre las 10 agencias más creativas de Latinoamérica del Festival de Cannes. En esta misma época, nos convertimos en el mayor exportador de talento y producto creativo ecuatoriano, empezamos a trabajar para clientes en EE.UU., UE y Latam. ¿Cómo cataloga el año 2020 y 2021 para Maruri Grey? El 2020 y 2021 han sido años de innovación y proyección. En este tiempo, logramos desarrollar productos, servicios y alianzas estratégicas que nos permitieron tomar mejores decisiones para que nuestros clientes tengan éxito y para proyectar la empresa al futuro. Fueron años retadores, dimos y seguimos dando lo mejor de cada uno para aportar y trabajar en los desafíos del momento, uno de los últimos reconocimientos se dio hace pocos meses, donde Maruri Grey fue elegido Centro de Excelencia en producción audiovisual para el mundo, y una de las 32 oficinas más importantes de la red de Grey Global. Para estar vigentes y a la vanguardia, ¿qué inversiones han realizado? En el 2021 hemos invertido USD 77.000 en herramientas que permiten el análisis de datos, benchmark, desarrollo y análisis de kpis, herramientas para el conocer el sentimiento de las marcas, gestión de leads y perfilamiento de audiencias. Por otro lado, hicimos una inversión de USD 128.000 en equipos tecnológicos, que son necesarios para seguir brindando una producción de calidad a nivel internacional. Además, este año realizamos una inversión de cerca de USD 500 mil para la renovación de nuestras oficinas, construimos nuevos espacios en Quito y Guayaquil que son mucho más funcionales, modernos y fomentan el trabajo en equipo ¿Cómo cataloga la industria de la publicidad en Ecuador y en la región? Años atrás se notaba una diferencia en la región, especialmente creativa. En los últimos años, hemos sentido toda una disrupción en la industria. Tuvimos todos que volver a aprender y desaprender; eso ha acortado la brecha en la región. Sobre todo, la brecha digital. Y así, como los silos de las empresas fueron desapareciendo, también se desvanecieron las fronteras. Hoy desde Ecuador estamos trabajando no solo en campañas creativas, también en planificación estratégica, gaming, compra de performance, estrategias de influencers y producción para cuentas en Latinoamérica, India y Estados Unidos. ¿Qué desafíos ve para la industria en el contexto actual? Las nuevas tecnologías y cambios en la cultura crean todos los días nuevas formas de acercarnos a los consumidores. No existe una empresa que pueda solucionar todos los problemas de comunicación; y es por eso, que las alineaciones multinacionales cobran hoy mucha más relevancia. Las multinacionales siguen comprando empresas con capacidades que hoy no tienen, y las compran para ofrecerlas a sus socios como nosotros. En el mundo de hoy, será muy difícil sobrevivir sin acceso a conocimiento, capacidades específicas y alianzas estratégicas a la velocidad que evoluciona la industria y el mundo. Son absolutamente necesarias para solucionar los retos que presentan los clientes. Las agencias digitales “inhouse” son un desafío y una realidad. Lo importante es aceptar y entender cómo complementamos los esfuerzos que los clientes quieran hacer. También es importante entender que la creatividad no es un “comodity”, siempre será necesaria y difícilmente reemplazable.