Caminar por las calles de Guayaquil, o frecuentar reuniones con mucha gente en la Perla del Pacífico, no solo se traduce en la posibilidad de encontrar distintivos culturales propios de la ciudad costeña; también es un momento idóneo para conocer gente, reencontrar viejos conocidos e, incluso, escuchar nombres peculiares. Sin duda, el apellido Wong no figura entre los más comunes de la zona, pero no se dejen llevar por eso, porque la historia cambia cuando los focos se instalan en la industria de la construcción. Wong no solo es sinónimo de la palabra construcción, sino también de éxito. Es así que hace más de 30 años, los hermanos Wong constituyeron lo que hoy es ELOT Construcciones, una constructora en Guayaquil que vive una buena época en sus proyectos en Guayaquil. Sin embargo, junto a Elio y Ottón - hermanos gestores de ELOT - aparece otro rostro, otro nombre y también nuevas ideas. Ella es María José Wong. Una nueva era “Siempre estuve involucrada en el mundo de la construcción desde pequeña, pero no iba a ser a lo que me dedicaría en el futuro”, cuenta María José. Estaba decidida, por lo que empezó a estudiar medicina. Duró un año, hasta que la innovación y la tecnología llamaron a su puerta. “Me enfoqué en la innovación, así que estudié eso con el fin de tener nuevas proyecciones. Luego volví a Ecuador, a la empresa familiar”, añade. Ya a sus 23 años de edad, María José volvió a involucrarse en ELOT Construcciones. Fue residente de obra en múltiples ocasiones, acompañaba a su papá durante la ejecución de proyectos pero, más que otra cosa, aprendía. “Básicamente aprendí todo por mi relación cercana al sector, pero no por obligación, sino porque podía ver todo lo que se hacía y en eso me enfocaba”, sostiene. Pasó un tiempo, y en medio de distintas obras en las que residía, llegó el momento de la innovación. “¿Por qué no emprender?”, se cuestionó. Y es que en cinco años de experiencia en la constructora, hizo del gypsum y la pintura sus fuertes principales de conocimiento. Eso la llevó a inaugurar ABHORCORP S.A, una empresa proveedora de soluciones de acabados de la construcción por medio del uso gypsum y pintura. El camino con ABHCORP María José cuenta que tuvo dos grandes desafíos en su camino con su emprendimiento. El primero, abrirse paso a los clientes externos ya fuera de ELOT Construcciones. “Tengo que decir la verdad. Al inicio era solo proveedora de servicios para la constructora de mi papá. Con él negociamos, y también con algunos de sus contactos más cercanos para abrirme camino”, sostiene. El segundo, la pandemia. En un momento donde nadie podía salir, María José sostiene que ella y su equipo iban a la obra con trajes de seguridad, con los materiales justos y con una comunicación asertiva con la mano de apoyo para cumplir la obra. Esto dio frutos, pues la habilidad de tomar decisiones le abrió paso a ejecutar - en ese momento - las obras de mayor alcance lejos del cobijo de su padre. Junto a Pronobis, se encargó de ser una de las proveedoras de acabados gypsum del proyecto de aquel icónico edificio ovalado ubicado en 100 Business Plaza. También trabajó en el proyecto Santana Lofts, en sus 18 pisos, se encargó de la colocación de gypsum en tumbados y paredes exteriores e interiores. Lo más destacado de sí misma Sin duda, el destello que más brillante en el trabajo de ABHCORP y María José Wong es la relación con el cliente. Ella visita la obra periódicamente, en cada etapa. Ella y su equipo analizan la obra, dan sugerencias, receptan ideas, y así hasta llegar al resultado final, cuyo objetivo también es siempre cumplir y, en ocasiones, superar las expectativas del cliente.