Lo cierto es que esas power brands emergen de estrategias que han combinado muy bien aspectos racionales y emocionales. El capital emocional de una marca, sin duda, tiene un enorme peso porque puede garantizar efectos positivos que van desde menor vulnerabilidad a las acciones de la competencia, mejor respuesta del consumidor, mayores posibilidades de expansión hasta una comunicación fluida y efectiva con el cliente (valor crucial en estos tiempos de redefiniciones). Forjar el brand belonging habla de la empatía e idea de comunidad como piedra angular de la estrategia de marketing. Puede que hace algunos años predominaron criterios como el usar a una marca como símbolo de status o asociar a las marcas a momentos de consumo clave de la vida de una persona. Hoy esos principios se han dinamitado porque estamos frente a consumidores más demandantes y conscientes que buscan marcas con principios y valores, marcas con las que prime la empatía. Como afirma Verónica Altamirano, Docente de la Maestría en Comunicación, Mención Investigación y Cultura Digital de la UTPL, “en la comunicación digital, las empresas deben mimetizarse con los usuarios a través de mensajes con propósito”. Ser una marca relevante en un mundo complejo no es tarea fácil, sin embargo hay las que se han ganado a pulso la predilección de los consumidores, porque toman partido en temas clave, como la sostenibilidad, la transparencia o prácticas justas de empleo, por citar algunos ejemplos. Hoy, más que nunca, marcas y consumidores deben navegar en el mismo barco. En las siguientes páginas compartimos nociones sobre los nuevos caminos del marketing, en una senda más virtual, pero que demanda ser más personal (acorde a las audiencias). Y socializamos los resultados de nuestro primer People’s Choice del año: Marcas preferidas por los ecuatorianos donde analizamos 29 sectores.➤ Ver ranking de las marcas preferidas por los ecuatorianos