Se trata de un proyecto basado en la economía circular que fabrica prendas con un menor impacto ambiental y están hechas de 20% de fibras recicladas y 80% algodón sostenible. Esta iniciativa se lleva a cabo en colaboración con Koopera, una asociación promovida por Cáritas que ayuda a promover una economía social y sostenible, así como a crear empleos y servicios de inserción laboral. Las prendas recolectadas se clasifican para darles una segunda vida. y, dependiendo de su condición, pueden convertirse en hilo, reciclarse para usos alternativos como el relleno del sofá o quemarse para generar energía. Para estas prendas (dos de la colección Man y dos de la colección Woman), Mango ha utilizado 6 toneladas de tela de algodón recuperada que ha reciclado y retejido, para minimizar el desperdicio textil y el impacto ambiental. Además, el proceso que ha empleado para teñir las telas han permitido ahorrar un 85% de agua. Mango en los próximos años tiene como propósito implementar un ambicioso plan que cumpla con una de sus políticas estratégicas: la transformación sostenible de la empresa, para lo cual se ha establecido un objetivo clave: aumentar la proporción de fibras sostenibles utilizadas en sus colecciones. Tre ejes ayudarán al cumpliento de esta meta: usar algodón 100% sostenible en sus prendas para 2025, aumentar el uso de poliéster reciclado en sus prendas al 50% para 2025 y en 2030, utilizar fibras de celulosa de origen controlado al 100%. Este es un hito muy importante, ya que ayudará a mejorar la trazabilidad de los materiales utilizados para las colecciones de la marca. Además, Mango se compromete a continuar con esta iniciativa y cada año lanzará una colección con fibras recicladas que coincida con la cantidad de prendas recolectadas en sus contenedores Second Chances, utilizados para el reciclaje de prendas, con el fin de promover buenas prácticas y un modelo de economía circular. Fotos: trendencias