Tales eventos afectan la disponibilidad de productos y servicios esenciales como los alimentos, suministros de agua o electricidad, desembocando en un aumento de precios. A esto se suma, el impacto negativo sobre la salud humana, generando un incremento del gasto en salud.A continuación, se describe algunas maneras en que el cambio climático está afectando el bolsillo de la población:La primera, es el aumento del precio de los alimentos. De acuerdo a académicos e investigadores especializados en temas de cambio climático, si la temperatura del planeta continúa subiendo al ritmo actual, las cosechas serán mas complicadas.Por ejemplo, ahora mismo la producción de cereales en América Latina y el Caribe ha disminuido, en medio de las graves sequías que han afectado a la región. Por otro lado, el precio de la producción y comercialización de alimentos está relacionado a los costos de la energía eléctrica y el agua. En los países cuya electricidad depende principalmente de la energía hidroeléctrica están más expuestos a un impacto en el precio de la luz por las posibles sequias. En el caso del agua, aquellos lugares con escasez del recurso y en donde este servicio nos es subsidiado, las cuentas de pago se han incrementado considerablemente. El aumento de las primas de seguros frente a eventos extremos, es otro de los factores que afecta la economía de la población. Ante el cambio climático, los seguros para todo tipo de contingencias se verán obligados a aumentar el precio o rechazar a clientes considerados como altamente riesgosos por su localidad o exposición a eventos inoportunos.Por último, el cambio climático también representa una amenaza a largo plazo para la economía mundial. Según una investigación realizada por el Swiss Re Institute, se estima que la economía global se contraiga entre 10% y 18% (si la temperatura aumenta en 3.2°C) en los próximos 30 años. Además, el Banco Mundial proyecta que este suceso llevará a la pobreza extrema a 132 millones más de personas para el 2030.Fuente: BBC