En ese contexto, Lundin Gold se ha posicionado como uno de los grandes contribuyentes del país a partir de la operación Fruta del Norte, un proyecto que —por su escala y exigencia— obliga a sostener estándares altos de formalidad y control. “Lundin Gold mantiene un firme compromiso con un cumplimiento tributario responsable, íntegro y transparente”, asegura Juan José Herrera, Director de Sostenibilidad de Negocios de la compañía, al subrayar que ese desempeño se apoya en “un modelo de gobernanza corporativa robusto y alineado tanto con la legislación ecuatoriana como con las mejores prácticas internacionales del sector minero”. Herrera explica que el cumplimiento no se sostiene en esfuerzos puntuales, sino en un sistema que ordena procesos y responsabilidades. “El sistema de cumplimiento se sustenta en políticas internas que establecen lineamientos claros para la presentación exacta y oportuna de declaraciones, el pago puntual de impuestos y la revisión permanente de obligaciones a cargo de equipos especializados”, afirma. A esto se suman auditorías internas y externas independientes que, de acuerdo con el vocero, refuerzan “la trazabilidad y la confiabilidad de la información financiera y fiscal” de la empresa. También te puede interesar: La agencia “Los Influencers” redefine el marketing y es reconocida como la Mejor Agencia Iberoamericana de 2025 El estándar de control, añade, se incrementa por la naturaleza internacional de la compañía. “Como empresa canadiense que cotiza en bolsas de valores internacionales, Lundin Gold cumple estrictos estándares internacionales de divulgación financiera y de sostenibilidad”, señala Herrera. En esa línea, precisa que sus estados financieros se elaboran bajo Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) y son auditados por una firma global independiente; además, se reportan ante la Superintendencia de Compañías del Ecuador, “garantizando la exactitud, trazabilidad y confiabilidad de la información tributaria y financiera”. La transparencia, concluye, también se proyecta hacia la ciudadanía y los grupos de interés a través de reportes específicos para industrias extractivas. Herrera explica que la empresa emite el Reporte ESTMA, exigido por la normativa canadiense, que obliga a divulgar públicamente pagos realizados a gobiernos —impuestos, regalías y tarifas, entre otros— “con el objetivo de promover la transparencia y combatir la corrupción”. Para Lundin Gold, esta disciplina de control y rendición de cuentas busca dejar claro, con evidencia, su aporte fiscal en un momento en el que la minería se consolida como un motor relevante para las finanzas públicas del Ecuador.