Su trabajo nació en Guayaquil y hoy continúa exhibiendo su arte en París. Mientras recorría las calles del sur de Guayaquil, a Luis Chenche le llamó la atención que aún existían edificaciones construidas entre las décadas de 1920 y 1950; y como estas ruinas son espacios que están a punto de desaparecer; entre casas deterioradas, piedras, estructuras abandonadas y otros elementos el vio un material que podía convertirse en una obra de arte. Te puede interesar: Isadora Romero: La fotografía de lo que no se ve El artista comenzó a registrar con una cámara estos lugares, entendiendo su breve existencia. Para él no solo eran ruinas, eran espacios que representaban abandono, y sobre todo para chance era una oportunidad para observar cómo era el paso del cambio en una ciudad y que rastros va dejando atrás. Su trabajo se construyó bajo esa mirada, con el dibujo, la instalación, la fotografía y la investigación, el guayaquileño explora la relación entre cuerpo, espacio y ruinas, convirtiendo elementos cotidianos y descartados en objetos que cuentan historias sobre los lugares donde alguna vez estuvieron. De las calles al arte Mientras estudiaba arte en Guayaquil, comenzó a fijarse en aquellos espacios que rompían con la continuidad de la ciudad: Construcciones abandonadas Casas derrumbándose Montones de escombros Cuando tiempo después regresaba para observarlos, muchas veces ya habían sido limpiados o sellados, y aquí nació una preocupación que lo llevó a documentar lo que encontraba. La cámara fue entonces su herramienta de conservación de esos espacios cuya desaparición parecía inevitable. Pero no se quedó solo con la fotografía, ese fue solo el paso inicial. Chenche empezó a trabajar directamente con materiales y elementos que encontraba en esos lugares, con el objetivo de darles una nueva función dentro de sus obras, pueden convertirse en registros de una época y de una determinada manera de construir y habitar. Aunque sus obras han adquirido una dimensión cada vez más material y espacial, el dibujo continúa siendo el centro de su arte. Con un trabajo caracterizado por líneas detalladas y estudios que parten de la observación de espacios urbanos, sus dibujos reconstruyen aquellos lugares aparentemente ordinarios en escenarios que demandan una mirada más detenida. Una de las características más importantes de su propuesta es la resignificación de los objetos y materiales que ya han perdido su función original. En sus intervenciones los elementos dejan de ser simplemente objetos descartados para convertirse en parte de una composición artística. Desde Guayaquil a París Nacido en Guayaquil en 1988, estudió Artes Visuales en la Universidad de las Artes y posteriormente obtuvo un Máster II Recherche en Artes Plásticas y Creación Contemporánea en la Universidad París 1 Panthéon-Sorbonne. En 2016 recibió el Premio París de la XIII Bienal de Cuenca, reconocimiento que le permitió realizar una residencia artística en la Cité Internationale des Arts de París. Años después, su trabajo continúa desarrollándose en Francia. En 2023 recibió el Premio Michel Journiac en París y actualmente mantiene una práctica que combina dibujo, instalación, fotografía, video e investigación. Te puede interesar: Lady Pink: La ecuatoriana que triunfó en el mundo del graffiti en New York Su relación con los espacios en transformación tampoco quedó atrás al cambiar de país. En París volvió a encontrar lugares en demolición, objetos abandonados y estructuras que despertaron la misma inquietud que años antes había surgido caminando por Guayaquil. La ciudad cambia, los edificios desaparecen y los objetos pierden su función. Chenche trabaja precisamente en ese instante intermedio: cuando algo todavía existe, pero ya está destinado a desaparecer. (I) FUENTES: LUIS CHENCE.COM | REVISTA AZUAY | PRIMICIAS