Publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), subraya la urgente necesidad de implementar medidas más ambiciosas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Con un récord histórico de emisiones en 2023 y una creciente discrepancia entre las políticas actuales y los objetivos del Acuerdo de París, el informe señala que se requiere un “salto cuántico” en las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC, por sus siglas en inglés) para evitar un cambio climático catastrófico. También puedes leer: Japón planea reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 60% para 2035 La urgencia del momento El desafío de limitar el calentamiento global a menos de 1.5 °C con respecto a los niveles preindustriales, una meta central del Acuerdo de París, parece cada vez más lejano. Según el informe, las emisiones globales deben reducirse significativamente antes de 2030 para mantener esta meta viable. De lo contrario, las probabilidades de limitar el calentamiento a 2 °C (>66 %) o a 1.5 °C (>50 %) serán extremadamente bajas. También te puede interesar: El Metro de Quito en su primer año evitó la emisión de +65.000 toneladas de gases contaminantes al medioambiente Con la próxima actualización de las NDC prevista para 2035, el informe insta a los países a adoptar acciones inmediatas y aceleradas durante esta década crítica. En 2023, las emisiones globales alcanzaron un máximo histórico de 57.1 gigatoneladas de CO2 equivalente (GtCO2e), lo que representa un aumento del 1.3 % respecto a 2022. Los sectores más responsables de estas cifras fueron: Energía: 15.1 GtCO2e Transporte: 8.4 GtCO2e Agricultura e industria: 6.5 GtCO2e cada uno También te puede interesar:Los niveles de gases y partículas tóxicas en Quito aumentan entre 40% y 180% por el uso de generadores Entre los datos más alarmantes, destaca que el sector de la aviación internacional experimentó el mayor crecimiento proporcional, con un aumento del 19.5 % en emisiones respecto a 2022, regresando casi a los niveles previos a la pandemia. Otros sectores con un rápido incremento incluyen: Emisiones fugitivas de la producción de combustibles. Transporte por carretera. Emisiones industriales vinculadas a la energía. Este análisis reafirma la necesidad de priorizar sectores clave en las estrategias de mitigación, dado su impacto desproporcionado en el calentamiento global. Fuente: El economista