Ecuador mantiene una economía que se sustenta, principalmente, en el desempeño de siete actividades que en conjunto representan el 63% del total de su Producto Interno Bruto, en dólares constantes. La principal actividad es la Manufactura, que con una participación del 11,8% del PIB, es la principal generadora de valor agregado en su producción. La industria Manufacturera en Ecuador está orientada principalmente a la Agroindustria, industria de alimentos y bebidas, industria farmacéutica e industria de insumos y materiales para construcción. El Comercio es la siguiente actividad relevante al representar el 10,2% del total del PIB, este sector está compuesto por las actividades de Retail; Comercio automotriz; Comercio de alimentos y bebidas; Comercio de productos farmacéuticos; Venta de electrodomésticos; y, Venta de combustibles. La enseñanza y los servicios de salud, con una participación del 8,9%, es la tercera actividad de mayor generación de valor agregado bruto, mientras que las actividades de Petróleo y minas también con 8,9%; Construcción con un 8,2%; Agricultura y pesca con 7,7%; Transporte con un 7,3% son las otras sectores con una participación mayor en el PIB nacional. La recesión de la economía que se observó en los últimos trimestres de 2019, se ve reflejada en el desempeño de los principales sectores de la economía. Los sectores de Refinación de Petróleo; Construcción, Administración pública, defensa, Servicio doméstico, Comercio y Enseñanza y Servicios sociales y de salud, ya presentaron una variación negativa en su desempeño. Mientras que sectores clave como Agricultura, transporte e industria manufacturera, apenas crecieron, 0,1%, 1,1% y 1,5%, respectivamente. El año 2020 con la pandemia de por medio agravó la recesión, contagiándose a todos los sectores. Las ventas entre enero y agosto de 2020 presentaron una caída del 20% respecto a lo observado en igual periodo de 2019. La caída se siente con fuerza en Pichincha, con una contracción del 26% en sus niveles de ventas, mientras que Guayas cae 14% y el resto del país 19%. Si bien los sectores se han visto afectados, los que han sufrido el mayor impacto por las paralizaciones generadas por el combate al Covid-19 son las relacionadas a actividades de alojamiento y de servicio de comidas; artes, entretenimiento y recreación; construcción, actividades inmobiliarias; actividades de servicios administrativos; actividades profesionales; administración pública y defensa; enseñanza; transporte y almacenamiento; y, comercio, que presentan contracciones superiores al 20%. Por otro lado, los servicios financieros, las actividades agrícolas y la prestación de servicios como electricidad, gas y agua son los menos afectados con una caída inferior al 10%. La recuperación de la actividad económica, pese a que se siente todavía, sigue siendo lenta. La recesión en 2020 puede situarse entre -12% y -15%, y si bien 2021 tiene una proyección de crecimiento del 4% por el denominado efecto rebote, el crecimiento de los años posteriores dependerá de la inversión privada y la recuperación en el ingreso de los hogares.