Hasta junio de 2022, según un documento de Claves para el Desarrollo de la Cepal, la inflación de América Latina se había ubicado en un promedio de 8,4%, más del doble del valor promedio registrado en el período de 2005 a 2019. De esta manera, los salarios mínimos en los países han ido perdiendo capacidad adquisitiva, aunque algunos aún le ganan a la inflación acumulada, si se tiene en cuenta el porcentaje de aumento que realizaron los gobiernos para empezar el año o durante el mismo. También te puede interesar: Países de Sudamérica que tendrán mayor inflación en 2023 Los salarios que pierden frente a la inflación Costa Rica es el país donde el aumento del salario mínimo para 2022 ha perdido el mayor porcentaje frente a la inflación acumulada hasta septiembre. Allí el salario pasó de CRC$317.915 (USD 514 con tasa de cambio al 31/10/2022) a CRC$324.560 (USD 524), un aumento del 2,09%, mientras que la inflación hasta el noveno mes del año se ubicó en 8,41%. Por debajo se ubica Honduras, en donde el aumento al salario mínimo de 5,32% ha sido opacado por una inflación acumulada de 7,63%, un comportamiento similar por el que pasa República Dominicana, en donde la inflación acumulada de 6,01% hasta septiembre ya consumió el aumento de 5,26% que se hizo al salario mínimo para 2022. Entre tanto, en Uruguay y Panamá fue hasta septiembre que la inflación tuvo un avance mayor que el cubierto por el aumento del sueldo mínimo. En el primero, se hizo un aumento del 8% y la inflación hasta el noveno mes llegó al 8,65%, y en el segundo, el aumento de 1,24% ya fue contrarrestado por una inflación acumulada de 1,74%. Colombia también mostró un comportamiento similar, pues en septiembre la inflación acumulada en 2022 fue prácticamente igual àl aumento del salario mínimo para este año (10,08% frente a un aumento de 10,07%). Por su parte, El Salvador debe contarse en este grupo de países aunque para 2022 no se ha hecho hasta ahora ningún ajuste en el salario mínimo, es decir, en el país aún rige el ajuste que se hizo de 2020 a 2021, llegando a un referencial de USD 365 en las actividades de comercio e industria. La inflación acumulada a septiembre fue de 5.72% en este país. "La alta inflación ha impactado los ingresos reales y los efectos sobre el consumo privado ya se han observado en algunos países a partir de la segunda mitad de este año", precisó la Cepal a mediados de octubre, al revelar su nuevo documento de Estudios Económicos para América Latina, en el que estimó un crecimiento del PIB en 2022 de 3,2%, pero rebajó su proyección para 2023 a 1,4%. Los que aún están por delante de la inflación Otros países de la región aún tienen salarios mínimos que resisten a los choques de los precios al consumidor y en donde los aumentos para 2022 todavía son superiores a la inflación acumulada. En donde más se ha cubierto el salario frente a la inflación es en México, al menos en términos porcentuales, pues allí el aumento para 2022 fue de 22%, llevando el salario de MXN$4.310 (USD 217) a MXN$ 5.258 (USd 265), mientras que la inflación acumulada fue de 6,2% hasta septiembre. En el panorama también es positivo en Brasil y Chile. En el primero, el aumento del salario fue de 10,18% y la inflación hasta septiembre de 4,09%, y en el segundo el aumento al salario que se hizo efectivo en agosto cubrió a los chilenos de la alta inflación que atraviesa el país, dejando el aumento en 18,69%, frente a una inflación acumulada de 10,8%. Paraguay (11,4% de aumento frente a 7,1% de inflación acumulada), Perú (10,22% frente a 6,68%) y Guatemala (14,45% frente a 7,93%) también entraron en este grupo, pues la inflación aún no devora los aumentos hechos por los gobiernos en el sueldo mínimo. También te puede interesar: La inflación amenaza el derecho de todos al desarrollo En Ecuador, que es una economía dolarizada, el salario sigue resistiendo a la inflación, pues el aumento casi que duplica la inflación acumulada, representando un 6,25% aplicado al salario frente a un 3.46% hasta septiembre. Bolivia también tiene una buena situación, pues allí la inflación acumulada es solo de 1,76%, manteniendo los precios controlados en el rango meta, frente a un aumento del salario de 3,97% efectivo para este año. Fuente: Bloomberg Línea