Un espacio de conversación clave sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta el sector de la construcción en el contexto del crecimiento urbano global. El panel estuvo conformado por destacados expertos del sector: Juan Manuel Vázquez, director y fundador del Instituto Latinoamericano Passivhaus (ILAPH), con amplia experiencia en la promoción de viviendas eficientes; Juan Pablo Sotomayor, CEO de IMPTEK, con más de 17 años de trayectoria en la industria de materiales; Scott Francisco, director de Cities4Forests y fundador de Pilot Project Collaborative, reconocido por su enfoque sistémico e innovador en infraestructura urbana; y Víctor Herrera, PhD y coordinador de sostenibilidad de la Universidad San Francisco de Quito, quien moderó el diálogo. Víctor Herrera introdujo el conversatorio subrayando la urgencia del tema: actualmente, más del 55 % de la población mundial vive en ciudades, y se estima que para 2050 esta cifra llegará al 68 %, lo que implica la incorporación de más de 2.500 millones de personas a entornos urbanos. Solo en América Latina se requerirán más de 50 millones de viviendas nuevas, lo que presenta un reto enorme no solo para el sector constructor, sino también para la administración pública y los actores que inciden en la planificación urbana. Juan Manuel Vázquez explicó cómo el enfoque Passivhaus (casa pasiva) contribuye significativamente a la sostenibilidad mediante el diseño de edificaciones con alta eficiencia energética. Este enfoque permite reducir hasta en un 90 % el consumo energético operativo de los edificios, lo que incide directamente en la descarbonización del sector. También hizo énfasis en la importancia de diseñar viviendas resilientes, capaces de resistir fenómenos climáticos extremos como lluvias intensas, considerando factores como el aislamiento térmico, la orientación, la ventilación y la calidad constructiva. Scott Francisco, director de Cities4Forests y fundador de Pilot Project Collaborativeel, por su parte, habló del uso de materiales sostenibles, el impacto del diseño urbano en la calidad de vida y la urgencia de repensar las ciudades como espacios resilientes e inclusivos. El evento puso en evidencia la necesidad de adoptar soluciones integrales que alineen la innovación tecnológica, la eficiencia energética y la equidad social en el desarrollo de las ciudades del futuro. En conclusión, la charla evidenció que el camino hacia ciudades sostenibles en 2050 exige una transformación profunda del sector de la construcción, donde la eficiencia energética, el uso responsable de materiales y el diseño urbano centrado en el bienestar social juegan roles fundamentales. Las intervenciones de los panelistas dejaron claro que los desafíos del crecimiento urbano deben enfrentarse con enfoques innovadores y colaborativos, que integren la ciencia, la tecnología y la conciencia ambiental. Solo así será posible construir entornos urbanos resilientes, equitativos y preparados para las generaciones futuras.