Además, Chile tuvo incendios forestales que causaron muertes y devastación de grandes proporciones. Ese mismo año se quemaron más de 79 millones de hectáreas (790.000 km²) en la región, el mayor daño en al menos una década, lo que dejó cientos de muertos y miles de viviendas afectadas. Temporadas secas más largas, incendios descontrolados y nubes de humo visibles desde el espacio son fenómenos cada vez más comunes en gran parte de Sudamérica, advierten los expertos. Lo más sorprendente del año pasado fue que algunos incendios forestales se propagaron a distancias sin precedentes, llegando incluso a centros urbanos. Cordero es el autor principal de un estudio que analizó datos de las últimas cinco décadas en el que identificaron una acelerada alza en la combinación de más días calurosos, más secos y con mayor peligro de incendios forestales que podrían causar catástrofes en Sudamérica. La investigación se enfocó en tres áreas que han sido particularmente afectadas por el calor y la disminución de lluvias: las regiones del norte del Amazonas en Brasil, Maracaibo en Venezuela y el noreste del Gran Chaco, la zona de bosque tropical seco más grande del mundo, que cubre partes de Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay. También puedes leer: El 74% de Latinoamérica en riesgo por clima extremo y pobreza alimentaria El estudio considera "calurosos" los días en que la temperatura máxima supera ciertos niveles, que varían según la ubicación geográfica y la época del año. Por ejemplo, en São Paulo (Brasil), un día de verano se considera caluroso si la temperatura supera los 30 °C, mientras que en ciudades como Guayaquil (Ecuador) el umbral es de 32 °C. En décadas pasadas, estos umbrales se superaban típicamente durante 36 días al año, pero en años recientes se han registrado hasta 100 días calurosos adicionales al año en algunas regiones. Los autores del estudio consideran "secos" aquellos días en los que las lluvias están por debajo del promedio habitual, lo cual varía según la ubicación geográfica y la época del año. Por ejemplo, enero se considera "seco" en Buenos Aires (Argentina) si las lluvias no superan los 120 milímetros, mientras que en ciudades como Bogotá (Colombia) agosto se considera "seco" si las precipitaciones no alcanzan los 50 mm. En otras palabras, actualmente hay unos 60 días secos más al año en comparación con hace 50 años. La combinación de temperaturas más altas y las sequías están contribuyendo a un mayor riesgo de incendios en Sudamérica, especialmente en las regiones de color más oscuro en los mapas. En el período de 1971 a 2000, estas condiciones de alto riesgo estuvieron presentes menos de 40 días al año, en términos generales. Mientras que en la última década se registraron hasta 120 días por año en el norte de la región amazónica y Maracaibo. ¿A qué se debe esta tendencia? A nivel mundial, 2024 fue el año más cálido desde que se tienen registros. Además, científicos de la NASA estimaron que durante más de la mitad del año las temperaturas promedio superaron en 1,5 °C el nivel de la última mitad del siglo XIX (1850-1900). También puedes leer: Encuesta clima de negocios y gestión gubernamental 2024 En paralelo, a principios de 2024 El Niño, un fenómeno climático natural asociado al calentamiento de la superficie oceánica en las zonas central y oriental del Pacífico tropical, exacerbó las sequías y las altas temperaturas en algunas partes de Sudamérica. Marangelly Fuentes, directora científica del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, un instituto que usa satélites para estudiar el clima y la atmósfera del planeta, explica que los aumentos de temperaturas impactan en el mundo de diferentes maneras. Por ejemplo, cuando hay ciclones tropicales o huracanes, hay mayor probabilidad de que se conviertan en categoría 3 o más. En el caso de Sudamérica, el calentamiento global contribuye a prolongar los periodos de sequía, lo que marchita la vegetación y vuelve el terreno más árido. Fuentes explica que la principal razón detrás del aumento de la temperatura global es el incremento de los gases de efecto invernadero por el uso de combustibles fósiles como petróleo y gas, entre otros. Cada año, los satélites registran cientos de miles de incendios en el continente, a veces por causas naturales o accidentales. Sin embargo, en muchos casos son incendios intencionales (legales o ilegales). Por ejemplo, en algunos países es común quemar bosques para crear zonas de agricultura y/o ganadería. "El que enciende la mecha usualmente no es el cambio climático, sino un ser humano. Hay gente que utiliza el fuego como herramienta de deforestación, eso existió toda la vida", dice Cordero. "Entonces, ¿qué está pasando ahora? Bueno, lo mismo: más cambio climático, desgraciadamente". Independientemente de la causa, el gran problema no es la ignición en sí, sino las condiciones secas que hacen que el fuego se salga rápidamente de control. "No es la cantidad de incendios, sino que esos incendios van a ser más extremos, van a acaparar más terreno y van a destruir más áreas", agrega Fuentes. Chile: las llamas llegaron a las ciudades Un caso claro de la destrucción sin precedentes fueron los incendios forestales en la región de Valparaíso en febrero de 2024, que arrasaron parte del área urbana en ciudades como Viña del Mar, Limache, Villa Alemana y Quilpué. También puedes leer: COP29: +50 gobiernos se comprometen a promover un turismo respetuoso con el clima Las cifras varían, pero la base de datos internacional de desastres naturales EM-DAT reportó 133 muertes y 250 desapariciones, aunque aclara que aún trabajan para consolidar el número total de víctimas. Bolivia: 15% del país en llamas En 2024 se quemó 15% del territorio en Bolivia, más de 16 millones de hectáreas (160.000 km², una área mayor que Nicaragua). En comparación, entre 2012 y 2023 se había quemado -en promedio- un 5% por año. Bolivia fue el país con mayor proporción del territorio arrasado por llamas en todo el continente americano, según el Sistema Mundial de Información sobre Incendios Forestales (GWIS, por sus siglas en inglés). La temporada de incendios empezó antes de lo usual, y varias zonas sufrían de extrema sequía y récords históricos de temperaturas, que afectaban particularmente a los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando. Brasil: destrucción a escala masiva Más de la mitad de los incendios forestales que sufrió Sudamérica en 2024 ocurrieron en Brasil, según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) del país. En 2024 se quemaron más de 592.000 km² (59,2 millones de hectáreas, un área más grande que Paraguay). Esta cifra es la más alta del siglo XXI, desde que el INPE tiene datos. Los incendios forestales en el humedal de Pantanal, Brasil, se extendieron hasta Bolivia También puedes leer: Ecuador celebra evento nacional de "Ciudades por el clima" Venezuela: más incendios que nunca Venezuela también registró condiciones secas y calientes fuera de lo normales. En 2024 se quemó un 9% del territorio nacional, según GWIS. Los satélites de la NASA detectaron un número récord de incendios en el país especialmente en la primera parte del año. ¿Hay soluciones? Después de los incendios que sufrió Los Ángeles este año, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) hizo un llamado para que los países se enfoquen en la reducción de riesgos y la preparación antes de que los incendios sucedan. "Históricamente se ha prestado mucha atención a la extinción, pero hay que invertir mucho más en la prevención", dijo Amy Duchelle, de la FAO, el 16 de enero de 2025. En el caso de la prevención de incendios forestales intencionales, el organismo recomienta una combinación de educación comunitaria, programas eficaces que integren avances científicos y tecnológicos con conocimientos tradicionales, y regulación y prácticas ambientales sostenibles. Fuente: Bbc