La inversión en obra pública, que años atrás tenía un peso importante en la dinámica económica del sector, se mantiene estancada y no hay proyecciones de que eso cambie en el corto plazo. Por ende, los protagonistas de la industria han tenido que reformular sus aciones para identificar cambios. En 2022, las empresas dedicadas a la construcción en Azuay generaron ingresos por USD 84 millones, según datos de la Superintendencia de Compañías. Eso es apenas USD 7 millones más que en 2019, cuando este sector tuvo una caída por la falta de inversión pública. Hace cuatro años, los proyectos residenciales representaban el 40 % de los ingresos en el sector de la construcción de la capital azuaya. Actualmente, su aporte subió al 50 % y están al alza. En los proyectos residenciales se incluyen viviendas individuales, edificios multifamiliares y la remodelación o rehabilitación de infraestructuras existentes. En cambio, los proyectos de construcción de obras públicas, como vías y puentes, se mantienen estancados. Los ingresos del año pasado en ese segmento fueron USD 22 millones, un millón menos que en 2019, a pesar de que ese fue un mal año. En 2013, la dinámica era distinta. Para ese año, la obra pública representó hasta el 45 % de la facturación del sector construcción en Cuenca, mientras que los proyectos residenciales, estaban cerca del 30 %. Inversiones importantes El auge de la construcción de proyectos residenciales en Cuenca inició antes de 2020, pero la pandemia frenó los proyectos. El año pasado, en cambio, muchas de las obras aplazadas se retomaron y, además, otras empezaron. María Cristina García, Directora de la Cámara de la Construcción de Cuenca, añade que una parte de las remesas de los migrantes se están destinando a la construcción. En los dos últimos años, las remesas que llegaron a Ecuador rompieron récords históricos, recuerda. Este auge también está impulsado por el acceso -relativamente fácil- a los créditos hipotecarios que hubieron en 2022. ¿Qué sucede con la demanda? El temor del sector ante este “boom” de construcciones residenciales es que la oferta no vaya a la par con la demanda, explica la directora de la Cámara de la Construcción de Cuenca. Hay empresas inmobiliarias que se han endeudado para construir proyectos de alto costo. Esto refleja una tendencia actual. Por ejemplo, hay edificios en construcción que ofertan entre 50 y 70 departamentos que todavía están en ejecución y se prevé estén listos en 2025. Un riesgo para el sector es que la oferta de créditos en la banca privada ha perdido ritmo. Además, hay sectores en donde los salarios no se han recuperado del todo y esto también limita la capacidad de endeudamiento. Equipamiento urbano En Cuenca también hay un crecimiento de las construcciones o intervenciones en equipamiento urbano, como hospitales, centros comerciales, edificios de oficinas, restaurantes y otros. Ahí se incluyen tres nuevos edificios de instituciones financieras, dos se inauguraron el año pasado y un tercer proyecto está previsto para este 2023. También hay inversiones en supermercados y centros comerciales, así como se preven algunas remodelaciones en casas de salud. Además, hay un gran número de proyectos de restauración de casas para convertirlas en restaurantes, bares y otros establecimientos turísticos.También te puede interesar: Comenzó la construcción de “Máxximus Guayaquil City Center”, el primer rascacielos del EcuadorFuente: Primicias