En los últimos meses muchas empresas en el Ecuador han suscrito los Principios de Empoderamiento de las Mujeres, (WEPs por sus siglas en inglés), algunas de ellas han reportado ya avances importantes, otras están en el camino y eso es muy bueno, pero ¿Por qué?El 8 de marzo de 2010, ONU Mujeres y el Pacto Global lanzaron los Principios para el Empoderamiento de las Mujeres tras haber realizado una consulta mundial que duró un año. Este estudio identificó siete áreas en las que la igualdad de género haría una diferencia sustancial tanto en la vida de las personas como en el desempeño empresarial. Los WEPs parten de un acuerdo común que supone que la participación de las mujeres mejora los negocios, construye democracia y fortalece los tejidos sociales. Hoy a pesar de los adelantos que se han hecho en el mundo por el empoderamiento de las mujeres y la igualdad de género, somos las mujeres quienes abandonamos nuestras carreras para cuidar de nuestras familias, quienes no alcanzamos posiciones de decisión en los directorios, quienes recibimos hasta un 25% menos de remuneración que nuestros pares hombres, por trabajos iguales, somos, mayoritariamente las mujeres, quienes no tenemos ingresos propios o trabajamos en los mercados informales o precarizados. Cuando se lanzaron los WEPs –hace ya 9 años- se establecieron de manera concertada las siete áreas en las que el sector empresarial y corporativo podría tomar acciones transformadoras para acabar con la desigualdad y para garantizar trabajos decentes para las mujeres. Fue entonces una apuesta por generar una alianza que beneficie a todas las personas. Tras la adopción, en septiembre de 2015, de la Agenda de Desarrollo 2030, los Estados parte de las Naciones Unidas asumieron el compromiso de alcanzar un mundo sostenible. Esta Agenda es la primera de su tipo que incluye un objetivo de igualdad de género; cuatro años después hemos visto que no solo es factor de desarrollo, sino que es un elemento fundamental -un pilar- para el logro de los otros 16 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Alcanzar la igualdad de género, es decir, lograr que mujeres y hombres ejerzan sus derechos en las mismas condiciones requiere de marcos normativos, de políticas públicas y corporativas, requiere de grandes transformaciones socio culturales, el desmontaje de algunos mitos. Requiere del compromiso y de la acción de todas las personas. El rol del sector privado, su participación activa y decidida en esta alianza es crucial; porque tiene el poder de transformar la cultura corporativa y de construir, como en un laboratorio, entornos seguros, igualitarios, libres de discriminación y violencias basadas en género que se puedan, en el corto y mediano plazo amplificar a toda la sociedad. La apuesta está hecha, el camino está delante nuestro, la única opción posible es tomarlo, porque es lo más justo, es lo más inteligente y también, es lo más responsable.Por: ONU Mujeres